Tag Archives: Lluvia

Cuentos como pulgas. Beatriz Osés. Kalandraka Ediciones Andalucía (Recomendado: 8-10 años)

16 Oct

cuentoscomopulgas

Las lágrimas de la Jirafa
Cuando la jirafa lloraba, las lágrimas resbalaban por su largo cuello. Resbalaban, resbalaban, resbalaban y no llegaban a tocar nunca el suelo.

Esperando la lluvia
Uno a uno los niños se tumbaron sobre las hierbas azules del bosque de cometas. Ya se habían ajustado las gafas de natación y estaban impacientes… Desde aquel lugar podían ver cómo se acercaban lentamente unas gigantescas nubes de color naranja. A la señal de Juan Luna, todos abrieron la boca. Poco después, comenzó a llover un zumo dulce que sabía a verano. Y el aire olía a azahar (1).

Quiero volar
Todas las mañanas el pájaro del reloj de cuco se sienta en su ventana y piensa: “quiero volar”. Pero las agujas del reloj le señalan el cielo y hablan de los otros pájaros y le hacen entender que nunca volará. Entonces el reloj de cuco vuelve a su cama. Convencido. Pasan las horas sin tiempo y la noche le trae una suerte de olvido (2). Al amanecer, regresa a su ventana y se dice bajito, para que no lo escuchen: “quiero volar”.

Tobogán

Uno a uno los niños se fueron arremolinando en torno al tobogán del parque al tiempo que miraban hacia arriba. Luego inventaron toda clase de gritos de ánimo y agitaron los brazos para que se tirase. Pero él no se movía. Al verle allí sentado, una pequeña se acercó a la escalera y decidió subir los peldaños hasta llegar a su altura. “¿Puedes bajar ya?”, le preguntó conmovida. Él negó con la cabeza lanzando al aire un pequeño suspiro azul. “ ¡¡Nosotros también queremos subir!!”, exclamaron los niños a coro desde la arena. Pero él se limitó a encoger los hombros con resignación (3). Fue entonces cuando comprendieron que se había quedado atascado otra vez y decidieron subir en tropel para darle un último empujón… El elefante pudo sentir, como cada tarde, la brisa en las orejas mientras descendía por la rampa del tobogán.

(1) Azahar: flor del naranjo con perfume intenso.
(2) Una suerte de olvido: una especie de olvido.
(3) Resignación: resignarse, conformarse.

Beatriz Osés. Cuentos como pulgas.  Kalandraka Ediciones Andalucía

Propuestas para mediadoras y para mediadores.

RECURSOS

Texto
Lecturas breves, niñas y niños protagonistas, situaciones sensibles, casi poéticas, donde la realidad y la fantasía se dan la mano, en las palabras de la autora. Materias y temas que aparecen en los libros que ha leído o está leyendo. Aquí están La historia Interminable, Alfanhuí, o autoras y autores: Poe, Wilde, Christie, Delibes, García Márquez… Se autodefine nuestra autora como lectora anárquica y compulsiva. Lejos de esas listas preconcebidas, con métodos y procedimiento de leer que, sin duda, pueden resultar útiles. Aunque, recomendamos vivamente, en este sentido, las páginas que escribió la gran bibliotecaria Geneviève Patte: ¿Qué los hace leer así? Los niños, la lectura y las bibliotecas. Fondo de Cultura Económica, 2011, 270 págs. ISBN: 978-607-16-0792-8.

El presente trabajo es el último ensayo de Geneviève Patte (1936-), bibliotecaria francesa excepcional que cuenta entre otras distinciones la Orden Nacional de Mérito o la condecoración de Chevelier des Arts et Lettres por la consagración de toda una vida al fomento de la lectura infantil en todos los dominios geográficos. El libro, traducido al español por Lirio Garduño Buono, se estructura en doce capítulos, cada uno de los cuales puede leerse de forma autónoma, si bien tomados en su conjunto refuerzan el objetivo que se propone la autora, que es el de transmitir mediante argumentos de experiencia propia la clave humana en la que se asienta la labor del bibliotecario, y en particular la del bibliotecario infantil de hoy”.

 Palabra magica
De los muy atractivos títulos en los apartados del capítulo (Las lágrimas de la jirafa, Esperando la lluvia, Quiero volar y Tobogán), hemos seleccionado, para hoy, la palabra mágica volar.

¿Se puede pedir más belleza, exactitud, mejor manera de pasar el tiempo? A muchos relojes les encantaría ser una joya como estos que hemos visto. Un delicioso sonido que va acompañando a quienes viven con ellos. Son los relojes de cuco. Seguro que conoces muchos tipos de relojes. De torre, de pared, de sobremesa, de bolsillo, de muñeca, etc. ¿Y estos?

Reloj de agua. Máquina, aparato para medir el tiempo por medio del agua que va cayendo de un vaso a otro.
Reloj de arena. Máquina o aparato que se compone de dos ampollas unidas por el cuello, y sirve para medir el tiempo por medio de la arena que va cayendo de una a otra.
Reloj de cuco (el que tiene un pajarito mecánico que sale por una abertura y da las horas con su canto).
Reloj de pulsera (el que se lleva en la muñeca formando parte de una pulsera).
Reloj de sol (aparato ideado para señalar las diversas horas del día, según variamos con respecto al sol).
Reloj despertador (el que oímos todas las mañanas, para levantarnos)…

Y también usamos la palabra reloj, cuando decimos que alguien está como un reloj (está sano y ágil). Ser alguien un reloj, o como un reloj (muy puntual), etc.

Cuentame
Hemos visto cantidad de relojes. Algunos maravillosos. Pero ahora vamos a imaginar. ¿Te gustaría ser el cuco, en un reloj de cuco, que saliera de su casa cantando, cada vez que pasa el tiempo? Piensa que tienes que ver con pájaros con los segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años… ¿Crees que sería una buena profesión, para realizar ese trabajo? A lo mejor te resulta pesadísimo, estar pendiente siempre del tiempo que pasa y avisar a quienes viven contigo.

Si descartamos la profesión del cuco de la casa, ¿qué otra preferirías? ¿Podrías ser paragüero o paragüera, que tiene que ir con alguien del brazo, cada vez que llueve, para protegerlos? ¿Quizá preferirías ser una sombrilla, para que alguien no tome nunca el sol, en su vida? ¿Y si lo mejor para ti es ser un juguete, pero de los que se juega en el ordenador, donde estarías siempre? Nos queda una posibilidad. ¿Piensas que a ti te gusta ser como eres, porque en la vida lo pasas fantásticamente? Puede que tu frase preferida sea: yo quiero ser yo.

Pues te deseamos que tengas suerte y lo consigas.

 vNq6

Beatriz Osés Garcia

Nace en Madrid el 24 de noviembre de 1972. Licenciada en  Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Profesora de Lengua y Literatura en un Instituto en Hornachos (Badajoz, España). Colabora en diferentes iniciativas de promoción de la lectura en Extremadura (España). Ha recibido varios premios, entre ellos, el Premio Lazarillo de Creación Literaria, año 2006, por el libro Cuentos como pulgas.

Nuestro observatorio

Más datos de la autora en su página web y su blog

Bibliografía

Libros de Beatriz Osés en Canal Lector y en su página web

Fin de invierno. Juan Ramón Jiménez. Ediciones de la Torre

22 May

 Juan ramon

Cantan, cantan.
¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

Llueve y llueve. Aún las casas
están sin ramas verdes. Cantan, cantan
los pájaros. ¿En dónde cantan
los pájaros que cantan?

No tengo pájaros en jaula.
No hay niños que los vendan. Cantan.
El valle está muy lejos. Nada…

Nada. Yo no sé dónde cantan
los pájaros (y cantan, cantan)
los pájaros que cantan.

Juan Ramón Jiménez.   Juan Ramón Jiménez para niños y niñas… y otros seres curiosos   . Ediciones de la Torre
VV.AA. Antología poética del paisaje. Ediciones de la Torre.

1 simétrico: dos partes iguales.  2 esquelética: muy delgada, sin hojas. 3 verdinosa: de color verde.

 Propuestas para mediadoras y mediadores

RECURSOS

Texto

La poesía y la vida. Los poetas saben ver, mirar, oír, escuchar y luego, decir, escribir. Ese es el secreto de los grandes poetas. Al fin y al cabo, y a pesar de cómo la vida y su ritmo avanzan vertiginosamente, la naturaleza, los seres humanos seguimos transitando, pasando por ella. Pero el poeta observa cuidadosamente y, papel u ordenador cerca, lo va transformando todo. Mira, piensa y escribe.

¿Los escuchas? ¿Los oyes cantar? ¿De dónde viene ese canto? ¿Te gusta? ¿Te ha recordado esta poesía a algunos pájaros? ¿Cuándo los oíste piar?

 (Encontramos muchas páginas con el piar de diferentes pájaros. Puede ser una buena ambientación antes de la lectura de la poesía de Juan Ramón. También se pueden buscar otras, como actividad interesante para buscar, ver, escuchar y respetar las indicaciones de propiedad intelectual).

Si la situación lo permite, podemos sugerir la grabación de algunos pájaros que escuchemos en casa, en alguna salida familiar o escolar, con algún grabador que permita el paso al ordenador, hasta llegar a confeccionar un “álbum” de grabaciones de nuestros pájaros. En las páginas de Youtube que siguen podemos enlazar dos maravillosos sonidos, que tan perfectamente se combinan, como son el piar de los pájaros y la música. Una elección de música al gusto de los oyentes puede resultar una opción interesante y multidisciplinar.

Palabra magica

La palabra mágica hoy es cantan. Jugamos con las palabras. El poeta eligió la palabra cantan. Podía haber dicho, pían, trinan, gorjean, etc. Pero elige la palabra cantan.

Nos daremos una vuelta por nuestros animales preferidos, esos que nos gusta ver en la calle, en el zoo, en las películas, en los libros que hemos leído y que nos han gustado… Y hablemos de ellos. De los animales y seguro que sabemos qué hacen. Si un pájaro canta, pía, trina… ¿Qué hace un tigre? ¿Y un elefante? ¿Y un gato? ¿Y una rana? ¿Y un toro?

Podemos elegir la palabra correspondiente al sonido de cada animal, entre estos verbos. La actividad consiste en unir el nombre al verbo correspondiente.

Rugir                  Barritar               Maullar                     Croar                 Mugir

La palabra mágica del poeta, cantan, nos ha llevado al léxico, al diccionario y, ahora, al mundo animal. Nueva oportunidad para comentar la necesidad de su protección y cuidado. Ofrecemos una página de interés, en este sentido.

Cuentame

Es el final de una estación. El título nos lo dice. La “cámara” del poeta va recorriendo los espacios. ¿Qué nos aporta la llegada de la primavera? Todavía no ha llegado. Llueve y llueve, porque aún es invierno y no se ven las ramas verdes que nos anunciarían el paso del frío. No están los símbolos del paso del tiempo. Pero Juan Ramón escucha. Y aparece el leitmotiv del poema: los pájaros que cantan. El poeta no tenía pájaros en jaula.

¿Somos partidarios de tener jaula con pájaros? ¿Qué pensamos de la libertad de los animales? ¿Sabemos que algunos sólo pueden vivir si están en jaula, porque no son capaces de vivir en libertad?

La opinión de personas cualificadas en este tipo de cría de animales puede llegar a ser sumamente interesante para un grupo de niños o jóvenes, que les permita expresar sus opiniones y gustos.

Lejos quedan, no obstante, situaciones derivadas de la edad del poeta, donde, por ejemplo, en Madrid, era frecuente ver a niños que vendían pájaros, para criarlos en jaulas. “No hay niños que los vendan”, dice un verso.

Transportarnos a situaciones de abuso de la infancia en la actualidad, laborales, familiares, sociales, en general, es algo que los medios de comunicación nos transmiten constantemente. ¿Dónde sucede? ¿Qué ocurre? ¿Cuál es nuestra actitud ante tales sucesos o acontecimientos?

Autor

Juan Ramón Jiménez

Nació el 23 de diciembre de 1881 en Moguer (Huelva, España) y murió el 29 de mayo de 1958 en (Puerto Rico.  Dice el escritor sobre su nacimiento e infancia: “Nací en Moguer, la noche de Navidad de 1881. Mi padre era castellano y tenía los ojos azules; y mi madre, andaluza, con los ojos negros. La blanca maravilla de mi pueblo guardó mi infancia en una casa vieja de grandes salones y verdes patios. De estos dulces años recuerdo que jugaba muy poco, y que era gran amigo de la soledad…”

En sus primeros años fue a un colegio de Moguer. Después con 11 años fue internado en un colegio jesuita en El Puerto de Santa María (Cádiz, España). Marchó más tarde a Sevilla donde intentó estudiar Derecho pero no fue así aunque sí se inició en la pintura. Se dedica poco a poco a escribir. Marcha a Madrid en 1900 donde le esperan varios amigos.

Con 20 años tiene una pequeña depresión y le ingresan en un hospital en Francia, después estuvo en un sanatorio de Madrid. Su familia se arruina. Conoce a Zenobia y se casará con ella en 1916 en Nueva York. Continúa escribiendo y viajará por toda España.

Abandonan España en 1936 al ser nombrado agregado cultural de la Embajada española en Washington. Vivirán en varios países de América y Juan Ramón seguirá escribiendo y dando conferencias. En 1951 se instalan definitivamente en Puerto Rico. Le conceden el Premio Nobel de Literatura en 1956. Se muere su mujer a los pocos días. Ambos están enterrados en el cementerio de Moguer (Huelva, España).

Juan Ramón dijo sobre la poesía: “Mi vida es todo poesía. No soy un literato, soy un poeta que realizó el sueño de su vida…”

Nuestro observatorio

En las siguientes páginas se puede ampliar la biografía y consultar diferente material de documentación sobre Juan Ramón Jiménez.

Bibliografía

Ofrecemos, a continuación, una selección de libros de Juan Ramón Jiménez en Canal Lector.