Archivo | 7-9 años RSS feed for this section

El cordero negro. Ursula Wölfel. Ed. Noguer

26 Abr

zapatos de fuego

Sobre un prado había un rebaño de corderos, uno de ellos era negro, mientras que todos los demás eran blancos. Estos últimos estaban convencidos de que eran blancos, aunque en realidad eran grises. Pero esto no impedía que le dijesen al corderito negro:
-¡Ooooh! ¡Eres espantosamente negro!
Por lo que el corderito negro se puso muy triste, se apartó de ellos y se escondió.
Un día se fue a un río y se sumergió en sus aguas, durante tres horas, pero el río no pudo volverlo blanco… y solo logró coger un resfriado a causa de la frialdad del agua. Entonces emigró a otro prado, pero en este le sucedió lo mismo que en el anterior. Pues los corderos que había se burlaron de él en cuanto lo vieron.
Y dijeron entre ellos:
-¡Oh! ¿Habéis visto alguna vez algo más negro? ¡Todos los corderos deberían ser blancos!
Por lo que el pobre corderito empezó a pensar que Dios se habría equivocado al darle un color tan negro…
Quiso ir a verlo y pedirle que lo volviera tan blanco como a los demás corderos… Se puso, pues, en camino y logró llegar hasta la puerta del cielo. Al verlo, el portero no quiso dejarlo entrar, por ser tan negro, pero el corderito se agachó tanto que logró hacerse muy pequeño, y consiguió deslizarse por entre las piernas.
El guardián de la segunda puerta del cielo tuvo lástima de él, a causa de su color y lo dejó pasar.
Pero el portero de la tercera y última puerta del cielo dijo al verlo:
-¡Qué cosa tan bonita, un cordero negro! ¡Me gustas mucho! Te voy a conducir ante Dios.
El corderito comenzó a sentir un miedo terrible y se preguntó:
-¿Querrá Dios ver un corderito negro?
Sus delgadas patitas comenzaron a temblar y apenas pudo dar un paso. Pero de pronto oyó cómo el tercer portero decía:
-¿No te parece, Señor, que este corderito negro es muy lindo? ¡Estoy seguro de que lo quieres más que a los demás!
Y Dios miró al corderito y no dijo más que:
– ¡Sí!
Y el corderito no se había sentido nunca tan feliz. Y se apresuró a volver a su prado. Balaron los demás corderos en cuanto lo vieron, y luego dijeron:
-Ha vuelto ese cordero tan feo.
Pero el corderito pensó que Dios lo había hecho negro a él solo, que por eso lo quería más que a los otros y que lo encontraba muy lindo. Por lo que contestó a las burlas de los demás, diciendo con toda calma:
-Ya sé que soy negro, y estoy muy contento de serlo.
Luego se puso a comer la hierba, y siempre fue muy amable con los demás corderos. Estos acabaron por acostumbrarse a su hermano negro y por dejarlo tranquilo.

Ursula Wölfel. Zapatos de fuego y sandalias de viento.  Ed. Noguer

Propuestas para mediadoras y para mediadores.

RECURSOS

Texto

Planteada la situación desde el comienzo, sin ambages, surge el tema que Ursula Wölfel quiere desarrollar: la diferencia. En este caso, el color de la piel. ¿Qué siente, sufre alguien discriminado por su color? ¿Cómo actúan los discriminadores? ¿Qué le queda al discriminado? ¿Habrá alguna vez justicia y verdad sobre la realidad? ¿Se llegarán a superar las discriminaciones? ¿Cómo se podrá vivir, una vez superada la cuestión personal, en la sociedad, en la colectividad que maltrató y discriminó?

Estos son los temas que aparecen en El Cordero negro, cuyo sufrimiento no se debe a planteamientos personales previos, sino que son consecuencia del trato de la colectividad. Temática tan frecuente, hoy, en múltiples circustancias y lugares: en la calle, en el barrio, en la casa, en la ciudad, en los alrededores, en los medios de comunicación y, de forma agria por las consecuencias físicas y psíquicas que conlleva, en la escuela.

Otro tema tratado por Ursula Wölfel con relación a la intolerancia, la incomprensión, el racismo se desarrolla en el libro Historia de Pimmi, (es sobre la etnia gitana) editado por Noguer, en 1983, pero de candente actualidad.

 Palabra magica
La palabra mágica hoy es Negro.
Ésta nos permite adentrarnos en la observación y, por qué no, el juego con el léxico. Pensemos, por ejemplo, en los eufemismos. Definido eufemismo por la RAE como manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante.
¿Cuántas veces no hemos oído o leído en los medios de comunicación, las palabras moreno, de color, oscuro, etc.? Todas para evitar la palabra negro. Esa que Ursula Wölfel usa sin ningún miedo aplicando adjetivos como feo: “Ha vuelto ese cordero tan feo…”
Hay palabras, como negro, que parecen rechinar al hablante. Por eso utilizamos los eufemismos. Vamos a buscar eufemismos en nuestra lengua. Los que usamos, escuchamos o leemos habitualmente.

Tengo que ir al baño, al servicio, al aseo (Hacer las necesidades)
¡Menudo angelito! (Un niño o niña difícil, complicado)
Está en sus años dorados (Vejez)
Ganar peso (Engordar)
La tercera edad (Vejez)
Hacer un regalito (Un regalo que no se quiere)
Poco agraciado (Feo)
Agresión verbal (Insulto)
Madre política (Suegra)
Establecimiento penitenciario (Cárcel)

El vocabulario utilizado por Wölfel, que se acerca lo más posible a una realidad, por “malsonante” que esta sea, intenta una fidelidad al lector. De hecho, son abundantes los signos de admiración e interrogación, que aproximan el lenguaje escrito al oral, conversacional. La RAE dedica una página a estos signos

-¡Oooh! ¡Eres espantosamente negro!
-¡Oh! ¿Habéis visto alguna vez algo más negro? ¡Todos los corderos deberían ser blancos!

Conviene recalcar, dada la contaminación por el uso frecuente ya de otras lenguas, sobre todo el inglés, el uso correcto de los signos de admiración y de interrogación. Deben colocarse de forma obligatoria al comienzo y al final del enunciado correspondiente.

Cuentame

Dependiendo del grado de maduración de los lectores, podemos tratar determinados temas algo difíciles, comprometidos, muy acordes con la literatura e incluso el modo de pensar de nuestra autora: Ursula Wölfel. Libros como Campos verdes, campos grises dan paso a la marginación, que sufren los niños y niñas protagonistas de las historias que en el libro se narran.

Pero en el aula hay asuntos de interesante conversación sobre acontecimientos absolutamente habituales y cercanos: Los nuevos en el colegio, la pobreza, las mafias con el tráfico de personas (y más niños), la utilización de gafas, la indumentaria forzada por cuestiones físicas o económicas… Un sinfín de temas perfectamente aceptables para una comunicación entre jóvenes y adultos, del que se podrán obtener interesantes resultados.

Y, a veces, olvidamos racismos existentes, que nacen incluso en la misma infancia. Veamos, si no, este ejemplo, un experimento realizado en México.

La posterior plasmación gráfica de esos resultados dependerá del interés y posibilidades del prescriptor o mediador.

autora

Ursula Wölfel

Nació en 1922 en la cuenca del Rhur (Alemania).  La mayor parte de su vida la ha dedicado a la educación y a escribir. Los temas que trata, social y personalmente  complicados, reflejan su manera de pensar , que no oculta nunca.  Es una autora arriesgada, independiente, cariñosa, con un humor que provoca la sonrisa.  Su primer libro infantil apareció en 1959. Los temas de sus libros son: la vida diaria de los niños, el tercer mundo y los acontecimientos de la actualidad, sin olvidar sus historias de fantasía.

“Escribe historias hiperbreves y disparatadas… A los personajes de Ursula Wölfel siempre les pasa cosas muy raras. Lo que hace en realidad Wölfel es exagerar hasta el límite las manías de sus protagonistas, hasta que surge el absurdo. En realidad, lo que hace es reírse de las costumbres, de las pequeñas manías y de los automatismos que todos tenemos…”

Ha recibido premios nacionales e internacionales, entre otros el Premio Alemán de Literatura Juvenil,  en 1962 y el  Premio especial Alemán de Literatura Infantil y Juvenil por el conjunto de su obra, concedido por primera vez en 1991. Sus libros se han traducido a más de 15 idiomas.

Nuestro observatorio

En la siguiente página se pueden ampliar algunos datos sobre Ursula Wölfel.

Bibliografía 

Ofrecemos, a continuación, una selección de libros de la autora,  tomada de  Canal Lector.

¡A volar! Rafael Alberti. Editorial Alianza

4 Abr

marinero-en-tierra

¡A volar!

Leñador
no tales el pino,
que un hogar
hay dormido
en su copa.

Señora abubilla,
señor gorrión,
hermana mía calandria,
sobrina del ruiseñor;
ave sin cola,
martín-pescador,
parado y triste alcaraván:

¡a volar,
pajaritos,
al mar!

Rafael Alberti. Marinero en tierra. Editorial Alianza

Propuestas para mediadoras y mediadores

RECURSOS

Texto

Ver, leer y oír la poesía.
Poemas recitados por Rafael Alberti
Escucharemos a Nuria Espert recitar este poema
Y en Canal Lector 

Seguro que hemos leído muchas poesías. Pero hay algo que, a lo mejor, hemos hecho menos. Escucharla despacio, oírla para disfrutarla. Vamos a oír, con ese silencio que oímos la música en casa, en un concierto, en ese walkman que llevamos conectado con lo que más nos gusta y que sólo nosotras y nosotros escuchamos, la poesía de Rafael Alberti. Incluso lo vamos a oír a él mismo, recitando su poesía,

Seguro que leer poesía nos gusta, nos encantará oírla.
A ver cuál te gusta más de las siguientes. Podemos votar y apuntar el título de nuestra poesía preferida.

Marinero en tierra

La obra surgió en San Rafael (Madrid) cuando estuvo en un sanatorio para recuperarse de una tuberculosis. Al principio el libro se iba a llamar Mar y tierra.
Alberti escribió de la obra: “Como su nombre daba a entender, Mar y tierra se dividía en dos partes. La primera agrupaba los poemas debidos directamente a la serranía guadarrameña, junto a otros de diversa temática, y la segunda -que titulaba Marinero en tierra-, los que iba sacándome de mis nostalgias del mar de Cádiz, de sus esteros, sus barcos y salinas…”

La obra Marinero en tierra tuvo desde el principio muy buenas críticas. Juan Ramón Jiménez la acogió con gran entusiasmo y dijo “Poesía popular, pero sin retorno innecesario: nueva; fresca y acabada a la vez; rendida, ágil, graciosa, parpadeante: andalucísima”.

 Palabra magica
Hogar

Vamos a escuchar, otra vez, los cinco primeros versos de la poesía de Rafael Alberti:

Leñador
no tales el pino,
que un hogar
hay dormido
en su copa.

Rafael Alberti, el poeta, no está hablando solamente de la persona que se dedica a talar (cortar) los árboles. Es su oficio y lo tiene que hacer, para que crezcan mejor y haya más árboles.

Lo que quiere es que no desaparezcan los árboles. ¿Por qué?
Porque los árboles están llenos de vida y nos dan la vida. A los primeros que les dan la vida es a los pájaros, que tienen su casa en los árboles. Gracias a ellos pueden existir.
Alberti nos dice que el hogar de los pájaros, su casa, donde mejor está es en la copa de los árboles.
Si sabemos qué es una copa del árbol, la parte más alta, aquí podemos ver bastantes.

Nos imaginamos, como si fuéramos poetas, cuántas aves, cuántos pájaros pueden hacer sus casas allí. Rafael Alberti nos dice unos cuantos. Y ya hemos visto algunos.
Todos son importantes para él. Parece que nos está diciendo: ¡Cuidadlos! ¡Proteged los pinos! ¡Salvad cualquier árbol!
Es un mensaje de protección a la Naturaleza. A todos los que vivimos en ella.
Que no haya fuego. Que no haya suciedad. Que no la maltratemos. Que siga dándonos la vida, que tanto necesitamos. Que no nos pase como a esos pajaritos. Y menos mal que ellos pueden volar, volar al mar.

Dependiendo del lugar donde estemos y de los problemas que plantee allí la conservación del medio ambiente, el poema de Alberti es una buena ocasión para hablar de ellos. ¿Hemos sufrido alguno? ¿Por qué sucedió? ¿Qué medidas tenemos para ayudar a que eso no vuelva a suceder? ¿Cómo se recogió en los medios de comunicación? ¿Tenemos algún familiar que trabaje en la conservación de la Naturaleza? ¿cómo es su trabajo?

Y volviendo a la poesía, ¿cuál es el nombre de pájaro que más nos gusta de todos los que aparecen? Si pudiéramos, ¿cómo llamaríamos a ese pájaro, como si fuera poner un nombre a un amigo?

Dibuja un precioso árbol y llena su copa de nombres de pájaros. Hazles un nido o varios, porque cada tipo de pájaro quiere el suyo. Es como nuestras casas. Nos gusta vivir con nuestras familias. Y, si alguna vez invitamos a alguien, queremos que sea nuestra amiga o nuestro amigo.
Suerte y que quede tan bonito que se llene de pajaritos, en cuanto lo vean.

Cuentame

¿Y has visto y oído qué cantidad de pájaros aparecen en esta poesía?
Seguro que conocemos muchos, muchísimos. Vamos a ver unos cuantos y si podemos recordar algún nombre de pájaros.

Como sabemos por la televisión, los documentales, los periódicos, internet y muchos medios de información, conocemos el peligro que hay para algunos animales en el Mundo y, por supuesto, en España.

Autor

Rafael Alberti

Nació el 16 de diciembre de 1902, en el Puerto de Santa María (Cádiz, España). A los quince años, se traslada a vivir a Madrid con su familia. A él lo que le gustaba era la pintura  y en esos años hubiera querido ser pintor.
Fue amigo de Federico García Lorca, Pedro Salinas, Jorge Guillén…Comienza, en esa época,  a escribir su primer libro de poesía Marinero en tierra, en el que habla de su nostalgia por el mar. Con él obtuvo el Premio Nacional de Literatura, en 1924. Desde entonces se dedica sobre todo a la poesía, aunque nunca abandona la pintura. Forma parte de la generación del 27.  Se casa en 1930 con la escritora Mª Teresa León.  Tuvieron una hija, Aitana.
Viajó por  muchos países,  dando conferencias y recitales por América.

Después de la Guerra Civil  se exilió fuera de España.  Vivió muchos años en Argentina y en Italia. Le gustaba trabajar desde el alba. En 1977 regresa a España. En 1983 recibe el premio Cervantes. Muere en el Puerto de Santa María (Cádiz) en 1999.

Aitana, la hija del poeta recuerda a sus padres:  “Nací en Argentina, y en 1963 nos fuimos a Italia. Luego, en los setenta, me vine a España. Pero iba cuatro veces al año a Roma. Cuando era niña, mi padre era maravilloso. Me prestaba mucha atención. Yo tenía unos amigos que jugaban al rugby, y él se venía conmigo a los partidos. Mi madre, en cambio, era la que nos daba seguridad, tanto a él como a mí. Nosotros dos éramos poco prácticos, distraídos, imaginativos. Mi madre era el fiel de la balanza. Ella nos mantenía, nos cuidaba. Con su amor hacía que nuestra vida fuera lo mejor posible. En Argentina, nuestra situación económica era muy mala, y ella trabajaba donde fuera para mantener la casa. No sabes la cantidad de cosas que hizo para sostener el hogar. Mi padre hacía otras cosas, pero ella tenía trabajos. Él nunca tuvo un sentido del dinero. Yo nací un año después de que llegaran a Buenos Aires, en el 40.”

Nuestro observatorio

En las siguientes páginas se puede ampliar la biografía y consultar diferente material de documentación, además de ver una entrevista con el autor: Fundación Rafael AlbertiBiblioteca virtual Miguel de Cervantes. Entrevista  de Joaquín Soler Serrano a Rafael Alberti, en 1977, cuando regresó el poeta a España después del exilio.

Bibliografía

Ofrecemos, a continuación, una selección de libros de Rafael Alberti en Canal Lector.

Los traspiés de Alicia Paf. Gianni Rodari. Ed. Anaya

4 Abr

lostraspies

Una vez, Alicia Paf mojó la pluma en el tintero con tanta energía que cayó de cabeza en él.
-¡Ay! –dijo una voz a su lado.
Alicia no vio a nadie, porque la tinta es negra por dentro y negra por fuera.
Pero preguntó:   -¿Quién es? ¿Qué te he hecho?
-Me has atropellado. Soy la palabra Frágil y debes tratarme con delicadeza: podrías haberme destrozado.
-Mil perdones –dijo Alicia, yéndose un poco más lejos a nado.
Ahora comenzaba a distinguir ciertas sombras que nadaban a su alrededor: algunas, largas; otras, cortas; algunas, con una tilde en la cabeza. Eran las Palabras. El tintero estaba tan lleno que no era fácil comprender cómo podía contener tantas: era inevitable atropellar a alguna al moverse. Pero, por suerte, no todas se ofendían.
-¡Salud! –dijo alegremente una palabra con la que Alicia había tropezado sin querer.
-Yo soy Alicia. ¿Y usted?
-Soy la palabra Zumbona, y no paro de hacer burlas. Conmigo se ríen los demás.
-Pero yo no me río –observó Alicia.
-Hazte cosquillas y te reirás. ¡Ja, ja, ja!…
-¡Qué estupidez! –observó una voz profunda cerca de allí.
-¿Quién es? –preguntó Alicia.
-Soy la palabra Desastre. Qué quiere que le diga: ¡a mí no me resulta tan fácil reír!
-Perdone –preguntó Alicia-, Usted que es tan grave, podría indicarme las palabras para hacer una buena redacción.
-Ah… Yo conozco solamente palabras muy graves: Choque, Terremoto, Chaparrón, Suspenso, Lechederramadaenelfuego, cosas así.
-Muchas gracias –dijo Alicia, y se alejó con un movimiento brusco, que la llevó a pincharse con la punta de la palabra Espina. Encontró en seguida el borde del tintero, se alzó aferrándose a él y volvió a ver la luz.
¡Ah, respiro! –dijo retomando el aliento y secándose el vestido-. Buscaré dentro de mí las palabras para la redacción: en el tintero hay demasiado barullo.

Gianni Rodari. Los traspiés de Alicia Paf. Ed. Anaya.

Propuestas para mediadoras y para mediadores.

RECURSOS

Texto

Los traspiés de Alicia Paf

Pensemos dónde se puede caer una niña pequeña de tamaño, muy pequeña. Difícilmente, si no es de la mano de Rodari, podíamos pensar en un tintero, en un despertador, en el cuento de La bella durmiente… Este es el gran secreto de ese buscador de “mecanismos fantásticos”, de quien consideraba que la creatividad, el proceso creativo es inherente a la condición humana.

Las primeras líneas ya nos sitúan en ese mundo “imposible”, pero en el que lo real se da cita. Todo aderezado con dos ingredientes imprescindibles para la atracción a la lectura: el humor y, por qué no, estando tan necesitados ahora, el perdón, la bondad y la gratitud.

Me has atropellado. Soy la palabra Frágil y debes tratarme con delicadeza: podrías haberme destrozado.

Mil perdones –dijo Alicia, yéndose un poco más lejos a nado.

Todo a través de las palabras. Esa constante de Rodari, donde se basa su literatura, tan cerca del trabajo escolar.

Es la misma Alicia (igual nombre, no olvidemos, que la protagonista de las obras de Carroll), la que nos dice más adelante, al final del texto, cuando consigue salir del tintero:

Buscaré dentro de mí las palabras para la redacción: en el tintero hay demasiado barullo.

 Palabra magica
La palabra mágica hoy es: Luz. ¿Y cuándo aparece la Luz para Alicia? La palabra no está fuera. No es la luz maravillosa que nos alumbra para ver todo. No. La luz está, como antes leíamos, dentro. Porque la luz son las palabras. Las que permiten a Alicia conocerlas “para la redacción”.

Acompañamos a Alicia en esa búsqueda de palabras aunque, eso sí, no necesitamos meternos en el tintero. Vamos a buscarlas, acompañados de dos amigos que conocemos bien: el diccionario y el ordenador. A lo mejor, Alicia sí usaba un diccionario. Pero el ordenador es una ventaja grande, que no tuvo la pobre Alicia, porque en los años en que escribió este texto Gianni Rodari no existían los ordenadores. Ni en la escuela ni en casa.

Vamos a ver si ayudamos a Alicia a encontrar palabras. Sólo tienes que buscar en esta dirección y verás todo lo que encontramos en el diccionario de la RAE, cuando buscamos la palabra luz:

Quizá haya palabras que no entiendes bien. Pero es lo que pasa cuando investigamos. Tenemos que seguir y, cuando lo conseguimos, descubrimos ese mundo que quería encontrar Alicia. Pero sin el terrible líquido negro del tintero.

Entre las palabras que encontró Alicia Paf en el tintero están:

1-Frágil

2-Zumbona

3-Desastre

4-Grave

5-Choque

6-Terremoto

7-Chaparrón

8-Suspenso

9-Espina

10-Barullo

Ahora proponemos un juego al que era muy aficionada Alicia Paf. Consiste en unir las palabras que encuentra con lo que significan.

a) Que se puede romper muy fácilmente.

b) Que siempre se está burlando

c) La nota en un examen

d) Seria

e) Golpe de una cosa con otra

f) Desorden, confusión.

g) Lluvia fuerte que dura poco.

h) Astilla o cosa que pincha.

i) Movimiento del terreno.

j) Desgracia muy grande

La solución es: 1-a    2-b    3-j     4-d    5-e    6-i     7-g    8-c    9-h    10-f

Cuentame

Hoy nos fijaremos en el título del texto: Los traspiés de Alicia Paf.  Son cosas que nos pasan a todas y a todos muchas veces. Las dos palabras Traspié y Paf permiten una comunicación divertida, pensando y expresando las propias vivencias. ¿Cuántas veces hemos tenido un traspié, un resbalón sobre algo que hemos dicho o que hemos hecho? ¿Te acuerdas la última vez que “metiste la pata”, que tuviste un traspié? ¿Era algo muy importante o no pasó nada? ¿Cómo fue? ¿Conoces a alguien que sea, para ti, un “metepatas” o una “metepatas”?

Cuéntalo a ver si nos reímos con lo que cuentes. Ya sabes que la risa es algo buenísimo para la salud. Ya sabes que cuando tenemos mucha pena por algo, lloramos. Pero también lloramos de risa. Ojalá que lo consigas muchas veces.

Paf es una onomatopeya (una imitación de un sonido de la realidad) que utilizamos muchas veces, para expresar el ruido que hace alguien o algo al caer o chocar contra algún objeto. Podemos recordar unas cuantas de esas veces. El nombre del personaje de Rodari nos permite estos y otros juegos. Siempre basados en la palabra y todo lo que ellas permiten.

Autor

Gianni Rodari

Nació en 1920, en Omegna (Italia) y falleció en Roma, en 1981. Su padre era panadero y murió cuando Gianni tenía 9 años. De pequeño soñaba con ser músico y recibió clases de violín. Rodari fue maestro de escuela, periodista y divulgador de la nueva pedagogía en Italia. Muy curioso intelectualmente. Mientras trabajaba de periodista comenzó a escribir libros para niños.  En 1953 se casa con Mª Teresa Feretti y cuatro años más tarde nacerá su hija Paola. Muchas de sus creaciones fueron difundidas inicialmente en páginas de periódicos y suplementos infantiles. Posteriormente se publicaron en forma de libros. Escribió más de veinte libros en los que combinaba magistralmente el humor, la imaginación y la desbordante fantasía con una visión crítica, no exenta de ironía, del mundo.  Le gustaba viajar e ir a los colegios, charlar con los niños y contestar a sus preguntas. Sus amigos decían que era amable y generoso, algo tímido. En 1970 se le concedió, por el conjunto de su obra, el Premio Hans Christian Andersen.

Nuestro observatorio

En la siguiente página se puede ampliar biografía, oír y ver testimonios sobre Gianni Rodari, además de ver al autor  en una clase con niños

Bibliografía 

Ofrecemos, a continuación, una selección de libros de Gianni Rodari, agrupados por edades, tomada del Canal Lector.

El jardín. Arnold Lobel. Ed. Alfaguara

4 Abr

Sapo estaba trabajando en su jardín. Sepo pasó por allí.
-¡Qué jardín tan bonito tienes, Sapo! –dijo.
-Sí –contestó Sapo-. Es muy bonito, pero da mucho trabajo.
-Me gustaría tener un jardín –dijo Sepo.
-Toma, aquí tienes unas semillas –dijo Sapo-. Siémbralas en la tierra, y enseguida tendrás un jardín con flores.
-¿Cuándo es enseguida? –preguntó Sepo.
-Muy pronto –le contestó Sapo.
Sepo se fue deprisa a su casa. Sembró las semillas.
-Ahora, semillas –dijo sepo-, ya podéis empezar a crecer.
Paseó de un lado a otro varias veces.    Las semillas no crecían.    Sepo se agachó, puso su cabeza cerca de la tierra y gritó bien fuerte:
-¡Semillas, empezad a crecer!
Sepo volvió a mirar la tierra. Las semillas no crecían.    Sepo pegó la cabeza a la tierra y gritó con todas sus fuerzas:
-¿Eh, semillas, que os he dicho que empecéis a crecer!
Sapo se acercó corriendo por el camino.
-¿Por qué gritas tanto?- preguntó.
-Las semillas no crecen –explicó Sepo.
-Gritas demasiado –dijo Sapo-. Esas pobres semillas están asustadas y les da miedo crecer.
-¿A mis semillas les da miedo crecer? –preguntó Sepo.
-Pues claro que sí –dijo Sapo-. Déjalas tranquilas durante unos pocos días. Espera a que les dé el sol y a que les caiga la lluvia y enseguida tus semillas empezarán a crecer.
Aquella noche, Sepo miró por la ventana.
-¡Qué rabia! –dijo Sepo-. Mis semillas no han empezado a crecer todavía. Seguramente les da miedo la oscuridad.
Sepo salió al jardín con algunas velas.
-Les leeré un cuento a las semillas –dijo Sepo-. Así no tendrán miedo.
Sepo les leyó a sus semillas un cuento bastante largo.    Durante todo el día siguiente Sepo les cantó canciones a sus semillas.
Y durante el otro día después del siguiente, Sepo leyó poesías a sus semillas.    Y durante el día que siguió al otro después del siguiente, Sepo estuvo tocando música para sus semillas.    Sepo miró la tierra. Las semillas no habían empezado a crecer todavía.
-¿Qué más puedo hacer? –se preguntó Sepo-. ¡Estas deben ser las semillas más miedosas del mundo entero!
Y entonces, Sepo se sintió cansadísimo y se quedó dormido.
-¡Sepo, Sepo, despierta! –le llamó Sapo-. ¡Mira tu jardín!
De la tierra brotaban plantitas verdes.
-¡Por fin mis semillas han perdido el miedo a crecer! –exclamó Sepo.
-Ahora tú también tendrás un jardín bonito –dijo Sapo.
-Sí –dijo Sepo-, pero tú tenías razón, Sapo. Un jardín da muchísimo trabajo.

Arnold Lobel. Sapo y Sepo inseparables.  Ed. Alfaguara.
RECURSOS

Propuestas para mediadoras y para mediadores.

Texto

Sapo y Sepo, Inseparables

Resumen del libro:
Sapo y Sepo son dos sapos amigos e inseparables, no saben vivir el uno sin el otro. Los dos salen juntos de paseo, cuidan el jardín, se reparten unas riquísimas galletas…Más información

Palabra magica

Valoraremos, en cada uno de los textos seleccionados, esa palabra esencial, que nos permitirá un aprovechamiento de diferentes aspectos en lugares como, por ejemplo, el aula, la biblioteca, el hogar, etc.
Ni que decir tiene que no son sólo para el lugar educativo, sino que permiten el desarrollo esencial de la persona en múltiples facetas.
En este caso, nos posibilita acercarnos a nuestra lengua, a nuestro Medio Natural y. por supuesto, a la Inteligencia emocional y a las capacidades afectivas y emocionales.

La palabra mágica hoy es: Inseparables.
En la Naturaleza, existen algunos animales que son inseparables. De hecho, hasta se llaman así. No pueden vivir el uno sin el otro.
Pista al lector: Fijémonos bien en el nombre que hay en las imágenes que vamos a ver.

Todo ha empezado por un libro: Sapo y Sepo, inseparables. Nos hemos acercado a la palabra mágica: inseparables. ¿Y adónde nos lleva la palabra mágica? Seguimos pensando en más inseparables. Podemos recurrir a personajes como Astérix y Obelix, Heidi y Pedro, con el abuelo que estaba allí, en los Alpes, Bob esponja y Patricio, Dora exploradora y el mono Botas, Pocoyo y la elefantita Eli,  otros animales como gatos, perros, caballos…

Si te gustan los animales, te gustará cuidarlos, alimentarlos, protegerlos. ¿Cuál es tu animal preferido?
Ahora, elige un animal y ponle un nombre. El que más te guste.
A lo mejor, consigues tener uno y puede llegar hasta a vivir contigo. Pregunta antes en casa si eso sería posible. Antes de pensar en comprar un animal, no olvides que hay mucha, muchísima gente que trabaja para cuidarlos, protegerlos, alimentarlos…  Porque hay personas que los dejan, los abandonan y eso es algo que no debería hacerse nunca.
¿Y si ese posible animal se convirtiera en tu inseparable?

Cuentame.

Este apartado quiere dar un especial realce a la comunicación con los lectores y entre los lectores.
Sapo y Sepo, inseparables es un excelente libro para hablar, para charlar, para conversar. Hace honor al término de fundamental.
Entre las muchas preguntas que sugiere, se nos ocurren algunas como éstas:
¿Tienes tú amigas o amigos inseparables? ¿Cuándo estás con ellos? ¿Qué hacéis? ¿Qué es lo que más os gusta?
Sapo y Sepo son dos sapos. Pero hay más inseparables en la Naturaleza ¿Has visto a los agapornis? ¿Y qué son los agapornis?
Si hemos leído la pista que dábamos, sabremos que los agapornis son esos pájaros de colores tan bonitos, que se llaman inseparables.
Así que hemos conocido sapos inseparables y pájaros inseparables.
Y hemos visto lo cerca que está internet de la Lectura, de los libros, de la Literatura, de la Naturaleza.

Referencia

Tienen aquí www.elrefugio.org  la referencia de una página con informaciones de esta asociación protectora, dedicada al cuidado de los animales. (Conviene verla antes, para seleccionar las acciones y las actividades que se crean convenientes, caso de visitarla con niños).

Autor

Arnold Lobel

Nació en Los Ángeles, USA, en 1933. Sus padres se divorciaron cuando él tenía cinco años y vivió con su madre en casa de sus abuelos maternos, en Nueva York. Desde pequeño le gustaba dibujar e inventar historias. Siempre dijo que tuvo una infancia feliz. Cuando era joven tuvo que estar internado en un hospital. Estudió arte en el Pratt Institute, donde conoció a la que luego sería su mujer, Anita Kempler, que también fue ilustradora. Tuvieron dos hijos. Al principio de su carrera, Lobel dibujaba para otros autores, posteriormente, publicó libros donde él era el escritor e ilustrador. Por la serie de Sapo y Sepo recibió la  medalla Caldecott. Murió en Nueva York en 1987.

Nuestro observatorio

En las siguientes páginas se puede ampliar la biografía y consultar diferente material de documentación sobre Arnold Lobel: Wikipedia, Imaginaria, Revista Babar, Bienvenidos a la fiesta, editorial Alfaguara, editorial Corimbo.

Bibliografía

Muchos de sus libros se pueden ver en Canal Lector. Cada uno lleva un resumen, el comienzo del libro, imágenes y muchas otras cosas motivadoras.