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Anoche se me ha perdido. Pedro Salinas. Editorial Edelvives (Recomendado: 16-18 años)

26 Feb

huertodelimonar
Anoche se me ha perdido
en la arena de la playa
un recuerdo
dorado, viejo y menudo
como un grano de arena.
¡Paciencia! La noche es corta.
Iré a buscarlo mañana…
pero tengo miedo de esos
remolinos nocherniegos (1)
que llevan en su grupa
-¡Dios sabe adónde!- la arena
menudita de la playa.

(1) Nocherniegos: que andan de noche.
Pedro Salinas. Huerto del limonar. Poetas del 27. Editorial Edelvives

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RECURSOS
Texto

Poesía sencilla, en la forma y en cómo nos cuenta el poeta. Magnífico texto para acercarnos a esa simplicidad, difícil de encontrar en las composiciones de las lectoras y de los lectores no iniciados, que consideran que el falso “gongorismo” aporta sabiduría, por su complejidad. Aspecto que no debemos desaprovechar, no obstante, para contar que el grupo se crea en el tercer centenario de la muerte de Góngora, en 1927, en Sevilla.

Aportamos las siguientes direcciones, como un buen compendio de la Generación y de sus componentes.

Leemos ahora este soneto de Góngora, que nos permitirá, analizando los versos y el resultado final, una fácil comparación con el poema de Salinas que ya conocemos.

A Córdoba
¡Oh excelso muro, oh torres coronadas
de honor, de majestad, de gallardía!
¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,
de arenas nobles, ya que no doradas!

¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas,
que privilegia el cielo y dora el día!
¡Oh siempre gloriosa patria mía,
tanto por plumas cuanto por espadas!

Si entre aquellas ruinas y despojos
que enriquece Genil y Dauro baña
tu memoria no fue alimento mío,

nunca merezcan mis ausentes ojos
ver tu muro, tus torres y tu río,
tu llano y sierra, ¡oh patria, oh flor de España!

Hablamos de diferentes formas de entender la poesía. Son las épocas, los gustos, las autoras y los autores. Hemos leído el poema A Córdoba, de Luis de Góngora y Argote, uno de los autores más conocidos de esa corriente literaria que se llamó el conceptismo o culteranismo. Lo define el diccionario de la RAE como:  Estilo literario desarrollado en España desde finales del siglo XVI y a lo largo del siglo XVII, caracterizado, entre otros rasgos, por la riqueza abusiva de metáforas sorprendentes, el uso exagerado de cultismos y la complejidad sintáctica.

Nos hemos trasladado de autor con el que empezamos, Pedro Salinas, a un poeta cuatro siglos antes: Luis de Góngora, con quien hemos visto lo que es su “forma” de poesía. Esas palabras más rebuscadas. Ese fenómeno poético que se denomina cultismo o culteranismo.

Dependiendo de las capacidades, posibilidades e intereses del grupo, podemos organizar un trabajo de teatro, similar al que se ofrece en esta página.

Muy lejos queda aquella “esencia” que nos muestra la poesía de Pedro Salinas. Este análisis comparativo entre dos textos poéticos nos permite, si se considera útil y posible, un mayor acercamiento al lenguaje de la poesía.
Palabra magica
Entramos ahora en uno de los campos de trabajo de cada texto. Esa palabra importante que, de algún modo, representa algo fundamental; en este caso, en la poesía de Salinas, elegimos la palabra recuerdo. ¿Qué entendemos que quiere decir el poeta? ¿Se referirá a ese objeto pequeño, de color dorado, que lo tiene desde hace tiempo y que se le ha perdido en la playa? El poeta reflexiona y considera que no se puede acelerar en la búsqueda. Él mejor que nadie sabe la importancia de aquel objeto perdido; pero mantiene una esperanza. Quizá sea mejor esperar a mañana, con la luz del día.

¿Tienes tú recuerdos? Podías escribir una lista de las cosas que te gustan o que te parece bueno guardarlas. De las siguientes palabras, di cuáles están relacionadas con la palabra recuerdos.

1 Álbum
2 Fotografía
3 Carta
4 Pared
5 Canción
6 Libro
7 Tigre
8 Olor
9 Comida
10 Lugar
11 Música
12 Noticia

(Solución: álbum, fotografía, carta, canción, libro, olor, comida, lugar, música, noticia.)
Cuentame
Recuerdos, recuerdos, recuerdos. Vamos a pensar en el tiempo. Un periodo razonable para la memoria. Elegimos, como se hace en Google, en Youtube o, en general, en internet, lo más interesante, para ti, en el año que llevamos. Podemos, entre otros si te parece, elegir los siguientes campos:
Artista del año
Película del año
Video del año
Fenómeno del año
Noticia del año
Página web del año
Libro del año
Acontecimiento del año

Autor
Pedro Salinas

Nació el 27 de noviembre de 1891 en Madrid (España),  y murió el 4 de diciembre de 1951 en Boston (USA).
Dentro del contexto de la Generación del 27 se le considera uno de sus poetas mayores. Estudio Filosofía y Letras. Fue lector de español en La Soborna (París, Francia) y en Cambridge (Inglaterra). Se implico en la creación de la Universidad Internacional de Verano de Santander (España). Profesor en varias universidades españolas y del extranjero. Cuando terminó la guerra civil española se exilió en Estados Unidos hasta su muerte.

Nuestro observatorio
En las siguientes páginas se puede ampliar su biografía y un estudio sobre su poesía.

Bibliografía
Obras de Nicolás Guillén

Las doce en el reloj. Jorge Guillén. Editorial Gredos. (Recomendado: 15-18 años)

27 Nov

poetasespanolesjguillen

Dije: Todo ya pleno.
Un álamo vibró.
Las hojas plateadas
Sonaron con amor.
Los verdes eran grises,
El amor era sol.
Entonces, mediodía,
Un pájaro sumió
Su cantar en el viento
Con tal adoración
Que se sintió cantada
Bajo el viento la flor
Crecida entre las mieses,
Más altas. Era yo,
Centro en aquel instante
De tanto alrededor,
Quien lo veía todo
Completo para un dios.
Dije: Todo, completo.
¡Las doce en el reloj!

Dámaso Alonso. Poetas españoles contemporáneos. Editorial Gredos
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RECURSOS

Texto
Hemos aterrizado en esta página de “Comunidad Escolar”, que hace un certero análisis del poeta y de la poesía que hemos leído: Las doce en el reloj. No faltan aquí las citas de los estudiosos del poeta, como fue Dámaso Alonso, en su libro Poetas españoles contemporáneos. Madrid: Gredos, 1952: “Todo el que en una mañana de sol, o en el oro de una playa, o cuando el viento nos hace llama o nos hace memoria de pájaro; todo el que entonces se deja emborrachar de vida y rompe en gritos, o en cánticos, o en cabriolas; todo el que hace eso, vive esos instantes en el rapto de donde brota la poesía de Jorge Guillén”.

O la del profesor Manuel Montero, que termina el artículo en esa página, diciendo:

“creemos que la rima aguda tiene mucho que ver con la emoción de todo el poema porque resulta decisiva a la hora de crear un ambiente literario rebosante de sentimiento, dulzura y frenesí. Obsérvense detenidamente, si no, las palabras agudas que ponen el punto final a los versos pares; ninguna de ellas está elegida al azar: vibró, amor, sol, sumió, adoración, flor, yo, alrededor, dios y reloj. Todas ellas son vocablos vibrantes, significativos, vigorosos y por sus cuatro costados irradian expresividad, emotividad y brillo”.

Por todo ello, recomendamos, encarecidamente, la lectura de la página de “Comunidad Escolar” que citamos, donde están, comentados y analizados, diferentes poemas también de Guillén.

Palabra magica
La palabra mágica de hoy es completo. La definición de este adjetivo la encontramos en el diccionario de la RAE con los siguientes significados: acabado, perfecto. Y en ese mismo sentido se encuentran, en el poema, las palabras pleno, centro, tanto, todo. El poeta observa el mundo que lo rodea. Y no falta nada. Por eso es todo, ese adjetivo que nos dice todas las cosas. Y nuestra palabra mágica de hoy, completo, nos va a permitir realizar una disección, un examen pormenorizado de lo que vemos (leemos). El examen consiste en situar las palabras que elegimos con su significado correcto. (No necesitamos decir que la “puntería” en este juego se consigue con un buen diccionario).

Palabras: 1) Álamo;   2) Mediodía;  3) Mieses;  4) Vibró;   5) Sumió

Definiciones: A) Metió, hundió.  B) Árbol de madera blanca, que alcanza bastante altura y resiste al agua.  C)  Momento en que el Sol está en el punto más alto.  D) Conjunto de sembrados de un campo.  E)  Se movió.

(Solución: 1-B; 2-C; 3-D;  4-E; 5-A)

Cuentame

Vamos a escuchar el sonido de los álamos.

Elegimos también esta otra página, con esa imagen sonora que conseguiremos, simplemente, llevando una grabadora a ese lugar maravilloso que podemos conocer, donde parece que “hablan los árboles”.

Y como la poesía nos cuenta tantas cosas, aprovechemos nosotros para, cuando te apetezca o te interese, cuentes tus descubrimientos, tus tesoros vegetales guardados, tu museo y lo que consideres oportuno. Por si te vale de ayuda, te presentamos esta página.

Autor

Jorge Guillén
Nació el 18 de enero de 1893 en Valladolid (España) y murió el 6 de febrero de 1984 en Málaga (España). Integrante de la Generación del 27.
Estudia en Madrid  y Granada la carrera de Filosofía y Letras, graduándose en 1913. Fue lector de español en La Sorbona (París, Francia) y Oxford (Reino Unido). Catedrático de Literatura española en la Universidad de Murcia y Sevilla.  Acabada la guerra civil española, se exilia a los Estados Unidos, donde imparte Literatura y Letras, hasta el final de su carrera. Años más tarde regresa a España. Recibió el premio Cervantes en 1976.

Nuestro observatorio

En las siguientes páginas se puede ampliar su biografíaotros datos y un documental sobre la Generación del 27.

Bibliografía

Ofrecemos, a continuación, una selección de poemas del autor y el último que escribió.

Apunte de paisaje. José Hierro. Editorial Hiperión. (Recomendado: 15-18 años)

2 Oct

 cuadernodenuevayork

Las nubes puestas a secar al sol.
Los ciruelos condecorados por la primavera.
Abril, de manos húmedas,
acaricia la frente de los arces.
La lengua púrpura (1) del atardecer
lame la curva de las lomas de plomo
y las convierte en carne tibia.
Todo ha sido creado
para mayor gloria del viento del oeste
que despeina las aguas del lago.
(Más allá, la ciudad, desplegadas las velas de cemento
navega hacia su olvido, noche, sueño, nunca.)

NOTAS

1 Púrpura: roja.

José Hierro. Cuaderno de Nueva York. Editorial Hiperión

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RECURSOS

Texto

Se dan, en este poema de José Hierro, entre otras estas dos cualidades:  la palabra sencilla, en su poesía y la pintura, la imagen, que podemos ver en su libro Hierro ilustrado, editado por Nórdica, en 2012.

Empezaremos por las dos palabras del título del poema: Apunte de paisaje. Sabemos que la palabra apunte es una palabra polisémica, con varios significados. Seguro que tú los tomas: tomas apuntes cuando alguien dice algo que nos interesa (en el museo, en clase, en la explicación de un juego o en circunstancias que queremos conservar en un sitio seguro, para no olvidarlas, etc.) Pero la palabra apunte, dicha por un pintor o por una pintora es un dibujo tomado del natural rápidamente. El diccionario de la RAE da, entre otras, estas definiciones de la palabra apunte:

  1. m. Extensión de terreno que se ve desde un sitio.
  2. m. Extensión de terreno considerada en su aspecto artístico.
  3. m. Pintura o dibujo que representa cierta extensión de terreno.

Se dice en la presentación del libro Pinturas inéditas, del poeta José Hierro, “Poemas que son pinturas y pinturas que son poemas”. Es el logro de esta editorial Nórdica, que ha posibilitado conocer tantas cosas buenas de este gran autor.

Palabra magica
Hoy la palabra mágica es primavera. Todo gira entorno a esta estación del año. El poeta nos invita a ir haciendo un viaje. Como si de un fantástico guía se tratara.

Con la palabra primavera nos dice cómo es el día, empezando desde arriba, con un sol rodeado de nubes. Pero la primavera es mágica y también suena. Escuchad si no, a La Oreja de Van Gogh, cantando Promesas de primavera.

Y como la palabra es mágica, nos permite, gracias a la maravillosa poesía de José Hierro, trasladarnos a contemplar una composición actual, con el autor tomando apuntes del paisaje que se ve y se graba, y un fondo musical de los autores que aparecen en el video, en las Islas Canarias. Esperamos que te guste la magia de esta poesía que has leído, con tantas cosas que nos dice y nos sugiere.

Habrás visto cómo toma el autor del tema, Juan Carlos Casado, sus apuntes del paisaje que ve.

Cuentame

Sabemos que no es fácil que coincidas, con fotografías, videos películas, imágenes, en general, cualquiera que sea el soporte que utilizas, con las palabras (los temas) que trata José Hierro en su poesía. ¿Te atreverías, os atreveríais, a organizar una exposición con esas imágenes que tienes? Y si no las tienes, sería un motivo estupendo para que la creéis entre todas y todos: amigas, compañeros, familiares y todo aquel que pueda estar interesado en ello. Hay temas fantásticos que nos proporciona José Hierro, de arriba abajo, en su poesía: Nubes, sol, frutales (ciruelos, en su poema), Estación del año (primavera en el poema), Árboles como arces en el poema, (que pueden sustituirse por otros que veas más fáciles de conseguir), momento del día (el atardecer en la poesía), lugar con agua: lago, en el poema, (que puedes sustituir por algo más fácil para ti: río, mar, estanque, etc.), imagen de la ciudad, barrio o pueblo en que vivas y, por supuesto, dibujos originales vuestros, referidos a vuestras propias imágenes, por ejemplo, o cosas que os hayan inspirado al arte. Cómic, paisaje, personas, etc. Aquí tienes algunos modelos, a parte del que hemos visto de José Hierro.

Esta página ofrece sugerencias, posibilidades, que ayudan a la creación de esa exposición que podéis realizar. Y no olvides que todo puede surgir de un Poema. Una maravillosa poesía de José Hierro. Gracias a él y a la vida que nos dio con su arte.

Autor

José Hierro
Nació el 3 de abril de 1922 en Madrid (España) y murió en la misma ciudad el 21 de diciembre de 2002

Su familia se trasladará a Santander, donde estudiará perito industrial, aunque no podrá terminar la carrera por la guerra civil. Estuvo en prisión hasta 1944 y es allí donde se interesará por la literatura. Vivirá en varias ciudades españolas (Valencia, Santander, Madrid) y se dedicará a escribir poesía además de realizar crítica de arte. Colaboró en Radio Nacional de España.

Ha obtenido varios premios entre ellos el Cervantes y el Nacional de Poesía.
Nuestro observatorio

En las siguientes páginas se puede ampliar su biografía, oírle declamar una poesía así como verle en una entrevista.

Bibliografía

Ofrecemos, a continuación, una selección de libros del autor en Cervantes.

El menino. Ricardo Lísias. Editorial OQO (Recomendado: 17 años)

10 Jul

mantadeestrellas

El menino había despertado al abrir el día, pero no se había movido para no despertar a los otros. Se levantó, con cuidado de no apoyarse en nadie, y salió del túnel, andando hacia la plaza, donde podría encontrar algo de comer. Quería llegar a la iglesia preparado para las clases, así no perdería tiempo. Tras un bidón de basura encontró un trozo de bocadillo, aún blando y, ¡qué bien!, sin parte verde.
Buscó más, pero como no encontró, decidió ir a la iglesia. Si había alguna mujer en la cocina, podría comer mientras el padre estaba en misa. Esperó sentado tras la ventana mayor, ansioso por empezar.
No quiere perder tiempo; cuanto más rápido aprenda, antes podrá mandar la carta a mamá y comprar casa.
No sabe cómo será, pero seguro que diferente a la que tenían. No era buena, de madera vieja y con el colchón en el suelo de tierra. Cuando llovía, era penoso; todo se llenaba de barro y se ensuciaba.
Su papá se alteraba, empezaba a gritar y les pegaba.
Después salía a la lluvia y mamá detrás. Eran días horrorosos; el menino se quedaba solo y, a veces, aparecían luces y ruidos del cielo.
Su casa va a ser distinta, con ladrillos y todo; tendrá una puerta para que no entren los bichos, muchos grifos y una bañera grande. Como va a aprender a leer y escribir, tendrá una cama para dormir; debe de ser genial. Sobre todo, será una casa con un suelo de verdad, porque si no, todo se convierte en lodo.
El padre tardó. Cuando apareció, el menino, feliz, fue a comer algo a la cocina con él. Se sentaron en la mesa grande, la que tiene el niño Jesús en medio, y el padre dijo que era importante la manera de coger el lápiz. El menino pensaba que sabía, pero estaba equivocado; era más difícil de lo que parecía.
El lápiz tiene que estar afilado y no puede ser pequeño para no machacar los dedos. Debe cogerse con el dedo gordo y con el de al lado, apoyando en un tercero. Esa parte fue difícil y tuvo que inventarlo varias veces; pero el lápiz resbalaba al apretar sobre el papel.
Como no conseguía cogerlo bien, el padre inventó algunos ejercicios para que se acostumbrara. Así pasaron la mañana: el padre intentando enseñarle a cogerlo y el menino practicando, haciendo ceros y ondas en el cuaderno.
A la hora de comer, el padre le dijo que tenía que marcharse porque iba a salir, pero que no se desanimara, que todo marchaba bien.
El menino estaba fastidiado y, mientras buscaba a los otros, pensaba que haciendo ondas y rayas nunca iba a aprender a leer y escribir. Como no los encontró, excepto al que un día se cayó de la estatua, decidió ir a jugar a la laza. Pero cuando estaba llegando, tuvo una idea mejor: buscó un palito parecido a un lápiz y practicó en la arena, para volver a la iglesia mejor preparado.
De noche, la furgoneta trajo mucha sopa. El menino comió dos platos: si por la mañana no encontrara nada de comer, ya tendría la barriga llena. Algunos mendigos también tomaron sopa, pero anduvieron peleando con los niños; por eso no les gustan, siempre acaban quitándoles la sopa. Esa noche durmió delante de la tienda. No soñó; ¡a ver si es que el suelo estaba duro y frío! Se puso nervioso antes de acostarse: alguien le había robado la manta roja. Por la mañana, para despertar, estiró los brazos e hizo ruido con la boca. Antes de ir a la iglesia, los niños le preguntaron adónde iba, pero no quiso hablar porque, si ellos también fueran a aprender, armarían jaleo.
Los niños le pidieron que se quedara, pero no quiso; les dijo que iba a la avenida. Cuando llegó a la iglesia, el padre había acabado la misa y estaba sentado a la mesa, leyendo el libro de tapa negra.
El padre encontró el cuaderno entre montañas de papeles, lo llamó para que se sentara y le preguntó si ya estaba acostumbrado al lápiz; y también qué quería escribir. El menino le respondió que el nombre, para poder mandar una carta a mamá. Al padre le pareció bien y decidió enseñarle letra a letra.
En cuanto hiciera bien la primera, pasaría a la segunda y a las otras.
En la parte de arriba de la hoja, el padre escribió el modelo.
Al principio fue difícil porque la letra era muy redonda y había que hacer tres curvas hacia arriba, hasta la mitad de la línea.
Una manera de aprender, dijo el padre, era practicando, hasta cansar la mano; así no se olvidaría.
A la hora de irse, el menino le pidió el papel con las letras escritas, para practicar en el suelo de la plaza.
El padre arrancó la hoja y se la dio; lástima que le dijo que no volviera en dos días, que no iba a estar.
Cuando salió de la iglesia, corrió hacia la plaza, pero no encontró el palito que había usado el día anterior y buscó otro. Alguien había pisado en el rincón que hacía de cuaderno y tuvo que volver a preparar la tierra. Más tarde recordó que no le había preguntado al padre el nombre de la letra; no sabía cómo sonaba, y de nada le serviría aprender a escribir sin aprender a leer. Entonces corrió junto al hombre del puesto de naranjas y le enseñó el papel para que le dijera el nombre de la letra. Tampoco sabía, y lo mandó junto al vendedor de periódicos; siempre lee revistas y debe de ser inteligente, y tan bueno es que da periódicos a los niños para que se tapen cuando hace frío.
El hombre cogió el papel y dijo que era la eme. De vuelta a la plaza, el menino repitió muchas veces el nombre para no olvidarlo.
Con el palito, hizo las tres curvas hacia arriba; en la siguiente clase, le saldría mejor.

Ricardo Lísias. Manta de estrellas.  Ed. OQO

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RECURSOS

Texto
El autor no nos dice en qué ciudad de Brasil despierta nuestro protagonista, el menino, al abrir el día. Lo que nos cuenta es la historia real de un niño en Brasil. Puede que fuera en alguna de estas ciudades, que son de las más grandes de ese país: Sao Paulo, con más de 11 millones de habitantes;  Río de Janeiro, con poco más de seis millones de habitantes son las dos ciudades más pobladas de Brasil. Además de estas, hay otras ciudades importantes y muy pobladas, como por ejemplo Belo Horizonte, con casi tres millones de habitantes; Fortaleza, con dos millones y medio; Salvador y Brasilia, con poco más de dos millones de habitantes.

No sabemos la ciudad exactamente, pero sí leemos lo primero que hace en el día. Andar con cuidado para no despertar a los otros. Salir, porque quería comer algo. Tenía hambre. Hubo un poco de suerte y consiguió un trozo de bocadillo, detrás del cubo de basura.

A partir de aquí, sólo hay una idea clave para el menino: lo más importante en su vida es aprender. Todo se solucionará si él aprende: podrá escribir a mamá, tener una casa nueva con una cama para dormir, un suelo de verdad…, y tantas cosas.

Vemos ahora una información sobre los niños en este país: Brasil. Son enlaces donde aparece una realidad que existe. No es una ficción, una historia:

Alguno, como el próximo (del Proyecto Humanidad), están en portugués, pero fácilmente comprensible.

Y dejamos para el final, ilusionados y para salir con espíritu de esperanza en un futuro mejor, un reportaje titulado Cambiar las pistolas por guitarras. Eso es lo que pretende un taller de música en Brasil que vimos en La Sexta Televisión.

Y has oído ahora, cómo los petardos avisan de que la policía va a entrar en la favela. Aunque los niños siguen tocando la guitarra. Aquí tienes un reportaje de cómo es una favela y de lo que hace la gente para reciclar las basuras. Al final, han conseguido que la basura se ¡convierta en luz!, para miles de personas.

Palabra magica
Hoy la palabra mágica es sopa. ¿Te gusta la sopa? A los meninos de Brasil les gusta y mucho. Pueden llevarse algo a la boca para combatir el hambre. Pero hay una niña, con un nombre que seguro conoces, que odia la sopa. Es Mafalda. Un personaje creado hace ya muchos años, por un maravilloso autor: Quino. Este es su sitio oficial.

Mafalda es símbolo de libertad y de los derechos del niño. Además de no gustarle la sopa, tampoco soporta la injusticia, la guerra, la violencia y el racismo. Cuando Quino la creó, a Mafalda le gustaría trabajar en la ONU de mayor, para ayudar al mundo. ¿Sabes cuáles son los derechos del niño? Busca en internet y dinos qué página te resulta más informativa sobre este tema.

Las reflexiones que plantea Mafalda y los valores que enseña son buenas razones para leer sus tiras cómicas tú sola o solo, con gente amiga o en familia. Que las disfrutes.

Cuentame
La historia de Mafalda es una tira cómica. Se llaman tiras cómicas las historietas que tienen dibujos y textos a los que hacen referencia. En esta página de Google verás diferentes tiras cómicas.

Cuéntanos si has leído alguna o varias. ¿Cuál te gusta más? ¿De qué tema prefieres que traten las historietas? ¿Conoces a algún autor o autora de historietas? Y qué me dices de los dibujos: ¿te gustan los de Mafalda,  los de Garfield…?

Por si te apetece, aquí encontrarás información sobre este tipo de publicaciones.

Autor

Ricardo Lísias

Nació en Sao Paulo (Brasil) en 1975.  Su abuelo era un inmigrante libanés. En su casa disfrutó de una buena biblioteca.  Leyó temprano influenciado por su madre. Licenciado en Letras por la Unicamp (Universidad Estal de Campinas), realizó un Máster en Teoría de la Literatura. Ha recibido varios premios.

 
Nuestro observatorio

Más datos biográficos del autor y un cuento.

 

De puro distraído. Mario Benedetti. Editorial Libros del Zorro Rojo (Recomendado: 18 años)

30 Abr

benedetti

Nunca se consideró un exiliado político. Había abandonado su tierra por un extraño impulso que se fraguó (1) en tres etapas. La primera, cuando lo abordaron sucesivamente cuatro mendigos en la Avenida. La segunda, cuando un ministro usó la palabra Paz en la televisión e inmediatamente comenzó a temblarle el párpado derecho. La tercera, cuando entró en la iglesia de su barrio y vio que un Cristo (no el más rezado y colmado de cirios sino otro alicaído, de una nave lateral) lloraba como un bendito.
Quizá pensó que si se quedaba en su país se iba a desesperar a corto plazo y él bien sabía que no estaba hecho para la desesperación sino para el vagabundeo, la independencia, el modestísimo disfrute. Le gustaba la gente pero no se encadenaba. Se entretenía con el paisaje pero al final se empalagaba de tanto verde y añoraba el hollín de las ciudades. Saboreaba las tensiones metropolitanas pero llegaba un día en que se sentía cercado por los imponentes bloques de cemento.
Así como había vagado por las calles y los caminos de su tierra, empezó a vagar por los países, las fronteras y los mares. Era terriblemente distraído. A menudo no sabía en qué ciudad se encontraba, pero no por eso se decidía a preguntar. Simplemente seguía caminando, y, en todo caso, si se equivocaba, no le importaba salir del error. Si precisaba algo, ya fuera para comer o para dormir, disponía de cuatro idiomas para buscarlo y siempre había alguien que lo comprendía. En el peor de los casos, le quedaba el esperanto (2) de los gestos.
Viajaba en ferrocarril o en autobús, pero normalmente lograba que lo recogiera algún auto o camión. Inspiraba confianza. La gente le creía las cosas más absurdas, y no se equivocaba, porque todo en él era un poco absurdo. Por lo común andaba solo, y era lógico, ya que ningún hombre ni, menos aún, ninguna mujer, habría sido capaz de soportar tanta incuria (3) y tanto desorden.
Cuando pasaba por una frontera, mostraba el pasaporte con un gesto displicente (4) o mecánico, pero inmediatamente se olvidaba de qué frontera se trataba. Permanecía poco tiempo en el centro de las ciudades. Prefería los barrios marginales, donde se llevaba bien con los niños y los perros.
A veces surgía algún detalle que le servía de orientación. Pero no siempre. Una mañana se halló junto a un canal y creyó que estaba en Venecia, pero era Brujas. Confundir el Sena con el Rin, y viceversa, le ocurrió por lo menos en tres ocasiones. No llevaba brújula sino que se orientaba por el sol, pero cuando le tocaban días tormentosos, de cielo oscuro, no tenía la menor idea de dónde quedaba el norte. Y eso tampoco lo afectaba, ya que no tenía preferencia por ninguno de los puntos cardinales.
Cierto mediodía se enteró de que caminaba por Helsinki porque vio una cabina telefónica que decía Puhelin. Era uno de sus escasos datos sobre Finlandia. Otro día sintió un alarmante tirón de hambre en el estómago y extrajo de su morral un poco de queso; cuando masticaba con fruición advirtió que se había recostado a una columna que le trajo el recuerdo de las de mármol pentélico (5) que había visto en alguna foto del Partenón, y claro, a partir de esa asociación se dio cuenta de que estaba en la Acrópolis (6). Sí, era terriblemente distraído. En otra ocasión nevaba y para protegerse del frío se metió en las galerías comerciales del moderno subsuelo de Les Halles (7). Cuando, un semestre después, emergió de otras galerías subterráneas en pleno centro de Estocolmo, se alegró sinceramente de que ya no nevara.
De vez en cuando iba a los aeropuertos, pero casi nunca viajaba en avión, entre otras cosas porque, después de presentarse en el mostrador correspondiente y despachar su liviano (8) equipaje, se iba a la terraza a ver cómo despegaban y aterrizaban las grandes aeronaves y no prestaba la menor atención a los altavoces, que repetían su nombre con insistencia.
En cierta ocasión, sin embargo, y vaya a saber por qué extraño mecanismo, permaneció junto a la puerta de embarque y subió confiadamente al avión con los demás pasajeros. Cuando llegó a destino y mostró su pasaporte, tan displicentemente como de costumbre, un funcionario de emigración lo miró con atención y le dijo: “Venga conmigo”. Él lo siguió mansamente por un corredor desierto. Cuando llegaron a una puerta con un letrero Prohibido el paso, el funcionario la abrió y lo conminó (9) a entrar. Así lo hizo, desprevenido. Pensó acercarse a una mesa que había en el centro de la habitación, pero de improviso no vio nada. Alguien, desde atrás, le había colocado una capucha. Sólo entonces comprendió que, de puro distraído, se encontraba de nuevo en su patria.

Notas

(1) Fraguó: ideó, pensó.
(2) Esperanto: lengua artificial creada en 1887 por Lázaro Zamenhof, como resultado de una década de trabajo. Esperaba que se convirtiera en la lengua auxiliar internacional.
(3) Incuria: poco cuidado.
(4) Displicente: de mal humor.
(5) Pentélico: relativo al nombre de un monte de Grecia.
(6) Acrópolis: sitio más alto y fortificado de las ciudades griegas. En este caso, se refiere a la de Atenas.
(7) Les Halles: lugar muy conocido de París.
(8) Liviano: ligero, de poco peso.
(9) Conminó: Obligó con una orden.

Mario Benedetti. Historias de París.  Ed. Libros del Zorro Rojo

Propuestas para mediadoras y para mediadores.

RECURSOS

Texto

Hola, amiga o amigo de la lectura. Vamos a darnos una vuelta por algunos de los lugares que nuestro despistado protagonista fue recorriendo, sin saber bien dónde estaba. Nos vamos a Helsinki, capital de Finlandia.

Luego, iremos a ver la ciudad de Brujas, una de las más bonitas de Bélgica.

Y no podemos perdernos la visita a la Acrópolis, en Grecia. Sin dejar de ver el Partenón, cuya reproducción puedes contemplar.

Y nuestro despistado viajero, sin tampoco saber cómo, pasea por un barrio de París, Francia, en uno de los más famosos mercados de Europa: Les Halles. Podrás ver, en estas páginas, muchas de las cosas que allí se pueden encontrar.

¿Estás cansada o cansado de tanto viaje? Pues descansa un rato, en unos de los bancos de nuestra próxima ciudad: Estocolmo, capital de Suecia, de la que veremos ahora unas imágenes.

 Palabra magica
Hoy es preguntar.

Para eso, utilizamos las oraciones interrogativas, que son las que tienen signos de interrogación (¿?) y su cometido principal es el de consultar, interrogar o preguntar; o sea, cuando queremos conocer algo. Casi siempre, si la pregunta no es muy difícil, obtenemos esa información que necesitamos. Tenemos que procurar hacer preguntas claras y muy concretas, si esperamos obtener una buena respuesta. Que no nos pase como al viajero del video que hemos seleccionado. Él sólo quería saber. Los que responden, con la mejor voluntad, lo único que consiguen es crear todavía más confusión. El viajero se fió de ese dicho de “preguntando se va a Roma”.
Y para que te rías un rato, a ver si consigues saber por dónde dicen estos señores que hay que ir.

 

Cuentame
La historia de cantidad de personas es muy parecida a la de nuestro protagonista de la lectura. Muchos y muchas están obligados a ese vagabundear; no porque les gusten los viajes ni por ver lugares nuevos maravillosos. Tienen que encontrar trabajo, buscar un lugar donde dormir y que alguien les dé algo, para poder comer. ¿Conoces a alguna persona que tenga, por seguir en la vida, en el mundo, que recibir ayuda de los demás? A lo mejor no sabes su nombre. O quizá sí. ¿No has hablado nunca con nadie que te necesite? Si sabes alguna historia de una o unas personas necesitadas, te pediríamos que, por favor, nos la cuentes. Pensemos que, uno tras otro, con sentido de hacer el bien, podemos crear una estupenda cadena. Una cadena o una red, como lo prefieras, para una vida mejor de alguien que nos necesita.

Ahora, con este instrumento que estás usando, internet, son posibles muchas cosas. Pero necesitamos saber, conocer, nombres, personas, lugares, instituciones que pueden ayudar, etc. No desperdiciemos ninguna oportunidad de que alguien se sienta al lado de otras, de otros, dispuestos a luchar por una vida mejor. Las páginas que tienes son algo complicadas, para entenderlas. De todas formas, sólo sirven para que sepas que hay bastante gente, en nuestro país y en otros muchos, dispuesta a ayudar a los que menos tienen. Ojalá que todo esto funcione bien, para conseguir una vida más fácil a quienes lo necesitan.

Vas a ver ahora un video de la emigración española. Lugares, formas de trabajo, situación de unos españoles que tú no has vivido, por suerte. Se dirigían a cualquier parte donde pudieran encontrar trabajo. Por eso, es tan importante que ahora, que nosotros podemos, ayudemos a quienes lo necesitan. Sean como sean y vengan de donde vengan. Es de justicia echar esa mano, dar esa ayuda, como hicieron con los españoles, cuando la necesitamos.

 Autor

Mario Benedetti
Nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros (Uruguay) y murió el 17 de mayo de 2009 en Montevideo (Uruguay). Trabajó desde los 14 años, primero fue taquígrafo y después vendedor, funcionario, contable, locutor de radio, traductor y periodista. Estuvo 12 años exiliado. Ha publicado más de 80 libros y ha sido traducido a 25 idiomas. Escribió letras de canciones y también fue humorista, publicando bajo el seudónimo de Damocles. Recibió numerosos premios literarios tanto en su país como fuera de él.
Nuestro observatorio

Se pueden consultar más datos biográficos sobre Benedetti en la Fundación del autor.

Bibliografía 

Ofrecemos, a continuación, una selección de libros del autor tomada de Canal Lector.
Más libros en la página de la Fundación Mario Benedetti

Tristes guerras. Miguel Hernández. Ed. Espasa

20 Jun

cancionero y romancero

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

Miguel Hernández, Cancionero y romancero de ausencias. Ed. Espasa

Propuestas para mediadoras y mediadores

RECURSOS

Texto

El poema que acabamos de leer parece que va recorriendo la historia del poeta, marcada por una guerra atroz, en la que murieron más de doscientas mil personas, en España, durante los años 1936 a 1939.

En el texto, Miguel Hernández no renuncia a emplear palabras como guerras, armas, morir. Ni dice que no existan. Pero lo que no encontramos, porque no la hay, es violencia, ni sangre, ni disparos, ni cañones, ni pistolas… Todas esas armas son tristes, porque sólo generan el adiós de los seres humanos a lo único que tenemos y por lo que hay que seguir: la vida. La nuestra y la de quienes nos rodean en este planeta.

Las únicas armas que admite el poeta son las palabras. Por supuesto que podemos discutir, discrepar, debatir y todas esas palabras que conocemos como palabras sinónimas. Pero ¿es necesaria la violencia para imponer nuestras ideas?

Lo único que provocan las guerras es tristeza, desolación, desaparición, soledad, adiós a la vida. Todo por unas ideas que alguien tiene y quiere que los demás obedezcan y compartan. Pero gracias a la violencia. A la muerte del contrario, para que uno gane. ¿Gane qué?

Palabra magica

Tristes guerras
Si no es amor la empresa.

La palabra mágica hoy es amor. Es sobre la que gira todo el poema. Junto a ella están las palabras y los amores.
En el lado opuesto están: guerras, armas, tristes.

La palabra es nuestro instrumento fundamental para ser nosotras mismas o nosotros mismos. ¿Sabes lo que significa, en este caso, la palabra empresa? En el poema, como puedes imaginar, no tiene nada que ver con lo que hoy estamos tan acostumbrados a leer y oír de esa palabra.
Veamos lo que nos dice el diccionario.
El diccionario de la RAE define así:  Unidad de organización dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucrativos.
Es decir, para obtener un dinero, cuando se vende el producto que se crea.

En la poesía de Miguel Hernández, empresa tiene otro significado, que también aparece en el Diccionario:  Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

Y esta otra: Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.

Lo que el poeta proclama es que el amor no es fácil. Claro que sabemos y conocemos esa frase: “Morir de amor”. En la Literatura, en la Historia, en el Cine, en la Música…

Cuentame

Has visto, leído, hablado sobre esta palabra mágica que hoy hemos elegido. Ahora te toca a ti. Es tu momento. Cuéntanos algo de tu experiencia del amor. ¿Has estado enamorada o enamorado? ¿Cuándo te ocurrió el paso de la magia de esa palabra? ¿Cómo se llamaba tu enamorado o enamorada? ¿Qué le dijiste? ¿Dónde fue? ¿Recuerdas el lugar exacto donde ocurrió? ¿Fue un momento o duró un tiempo vuestro enamoramiento? ¿Qué es hoy de ella o de él? ¿Os seguís viendo o fue sólo de aquella época? ¿Sigues creyendo en el amor?

También habla el poeta de la tristeza. ¿La has sentido? Dinos cuáles fueron esos momentos de la pena por lo que has perdido.

Si hojeas el periódico o ves las noticias de la televisión, compruebas a diario que, por desgracia, los seres humanos nos empeñamos en hacer sufrir a la Humanidad. Es muy raro el día que no vemos guerra y lágrimas y dolor por los que se van para siempre. Los que mueren por las armas y no de amor.

¿Qué frase escribirías con letras muy grandes, que se tradujera a todos los idiomas que hay, para que no existiera la guerra?

¿Cuál sería tu palabra preferida para sustituir a la palabra guerra?

Aquí puedes ver palabras y música de tristeza. Intenta escribir unas líneas, en prosa o en verso, acompáñalas con música (pon siempre la referencia de dónde están tomadas) y crea tu propio texto. Si crees que te ha salido bien, compártelo con gente a la que quieras de verdad. Te dirán lo que les ha parecido.

Autor

Miguel Hernández

Nació en Orihuela (Alicante, España) el 30 de octubre de 1910. Murió en Alicante el 28 de marzo de 1942

Fue pastor de cabras y descubrió su vocación de escritor cuando era joven. Le gustaba mucho leer y fue un gran lector.  Comienza a publicar poemas en varios periódicos alicantinos. Se traslada a Madrid (España) en 1934. Fue amigo de Pablo Neruda,  Vicente Aleixandre y Rafael Alberti, entre otros. Al estallar la guerra civil española, se alistó como voluntario a favor de la causa republicana. Se casó en 1937 con Josefina Manresa.
Paso en poco tiempo por distintas etapas literarias que se relacionan con sus datos biográficos: muerte de su primer hijo, nacimiento del segundo cuando la guerra toca a su fin, su encarcelación…
Al terminar la guerra comienza para Miguel Hernández una larga peregrinación por distintas cárceles españolas, muriendo en una de ellas de  tuberculosis pulmonar aguda.

Nuestro observatorio

En las siguientes páginas se puede ampliar la biografía y consultar diferente material de documentación sobre Miguel Hernández.

Bibliografía

Ofrecemos una selección de libros del autor, tomada de Canal Lector:
Poemas y canciones.
Miguel Hernández. 25 poemas ilustrados