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Pudin de mar. Tove Jansson. Editorial Siruela (Recomendado: 9-11 años)

15 Oct

lagraninundacion

El barco atracó junto a un prado cubierto de flores silvestres y el Mumintroll bajó a tierra con un cabo (1) de amarre.
-Saludad a los hatifnat y dadles gracias por el viaje –dijo Mamá Mumin. Y el Mumintroll hizo una reverencia solemne y el animalito agitó la cola.
-Muchas gracias –dijeron mamá Mumin y Tulipa antes de bajar a tierra firme. Pero cuando todos volvieron a alzar la cabeza comprobaron que los hatifnat ya se habían marchado.
-Deben de haberse hecho invisibles –dijo el animalito-. Una gente extraña.
Luego los cuatro se adentraron entre las flores. Ahora el sol estaba subiendo y sus rayos se reflejaban y titilaban (2) en el rocío.
-Me gustaría vivir aquí –dijo Tulipa-. Estas flores son aún más bonitas que mi tulipán. Además, mi pelo no terminaba de hacer juego con él.
-¡Mirad, una casa de oro puro! –gritó de repente el animalito y señaló con el dedo. En medio del prado se erguía (3) una torre que reflejaba el sol en una larga fila de ventanas. El último piso estaba hecho entero de cristal y allí el sol rojizo brillaba como oro rojizo incandescente.
-Me pregunto quién vivirá allí –dijo Mamá Mumin-. A lo mejor es demasiado temprano para despertarlos.
-Pero es que tengo un hambre voraz –dijo el Mumintroll.
-Yo también –dijeron el animalito y Tulipa, y todos se quedaron mirando a Mamá Mumin.
-Bueno, en ese caso… -dijo ella dirigiéndose a la torre y llamando a la puerta.
Al cabo de un momento se abrió una trampilla en la puerta y un niño con el pelo rojo asomó la cabeza.
-¿Sois náufragos? –preguntó.
-Casi –dijo Mamá Mumin-. Pero estamos hambrientos, de eso no cabe duda.
Entonces el niño abrió la puerta de par en par y los dejó pasar. Y cuando vio a Tulipa hizo una reverencia, porque nunca había visto un pelo azul tan hermoso. Y Tulipa le hizo también una reverencia, porque su pelo rojo le parecía fascinante. Después todos siguieron al anfitrión por unas escaleras de caracol hasta el último piso, de cristal, desde donde podían ver el mar en todas direcciones. En el centro de la sala había una mesa con una fuente enorme llena de pudin (4) de mar humeante.
-¿De verdad es para nosotros? –preguntó Mamá Mumin.
-Sí, por supuesto –dijo el niño-. Cuando hay tormenta, yo vigilo el mar y todos los que entran en mi puerto para salvarse son invitados a pudin de mar. Así es como siempre ha sido. –Entonces se sentaron a la mesa y pocos instantes después la fuente ya estaba vacía. (El animalito, que a veces no tenía los mejores modales, cogió la fuente y se escondió con ella debajo de la mesa para pasarle la lengua.)
-Muchísimas gracias –dijo Mamá Mumin-. Me parece que ya has invitado a unos cuantos a pudin de mar aquí arriba.
-Vaya que sí –dijo el niño-. A gente de todas las partes del mundo. A snusmumriks, a fantasmas marinos, a bichitos y a gigantes, a snorks y hemules. También a algún que otro marulk.
-¿No habrás visto por casualidad a algún mumintroll? –preguntó Mamá Mumin, y estaba tan expectante que le tembló la voz.
-Sí, a uno –dijo el niño-. Después del ciclón del lunes pasado.
-¿¡Y si era papá!? –gritó el Mumintroll-. ¿Se metía la cola en el bolsillo a menudo?
-Sí, de verdad que sí que lo hacía –dijo el niño-. Lo recuerdo muy bien porque me parecía muy curioso.
Entonces el Mumintroll y su madre se pusieron tan contentos que se fundieron en un abrazo, y el animalito empezó a dar saltos de alegría y a dar vítores (5).
-¿Adónde fue? –preguntó Mamá Mumin-. ¿Dijo algo en especial? ¿Dónde está? ¿Cómo estaba?
-Muy bien –dijo el niño-. Cogió el camino al sur.
-Pues tenemos que partir enseguida –dijo Mamá Mumin-. A lo mejor podemos alcanzarlo. Daos prisa, niños. ¿Dónde está mi zurrón? –Y luego bajó corriendo las escaleras de caracol tan deprisa que los demás apenas pudieron seguirla.
-¡Esperad! –gritó el niño-. ¡Esperad un segundo! –Los alcanzó en la puerta.
-Disculpa que no nos hayamos despedido como es debido –se excusó Mamá Mumin, que estaba dando saltitos de impaciencia-. Pero entenderás que…
-No es eso –dijo el niño, que estaba igual de rojo que su pelo-. Solo estaba pensando… quiero decir, no sé si cabe la posibilidad…
-Venga, suéltalo –le apuró Mamá Mumin.
-Tulipa –dijo el niño-. Bella Tulipa, ¿no te apetecería quedarte aquí conmigo?
-Me encantaría –respondió Tulipa al instante, y se le iluminó la cara-. Allí arriba he estado pensando todo el rato en cómo brillaría mi pelo para los marinos en tu torre de cristal. Y soy una experta preparando pudin de mar. Pero también estaba un poco angustiada. –Y miró a Mamá Mumin-. Por supuesto, también me encantaría ayudaros a buscar… -dijo.
-Ah, seguro que nos las apañamos –le respondió Mamá Mumin-. Os enviaremos una carta para contaros cómo ha ido todo.
Luego se abrazaron todos a modo de despedida y el Mumintroll continuó con su madre y el animalito hacia el sur.

 

  1. Cabo: Cualquiera de las cuerdas que se utilizan a bordo de un barco, en este caso para sujetar, agarrar.
  2. Titilaban: centelleaban, resplandecían con un pequeño temblor.
  3. Se erguía: se levantaba.
  4. Pudin: especie de dulce, postre.
  5. Vítores: aplausos.

Tove Jansson. La gran inundación. Editorial Siruela

RECURSOS
Propuestas para mediadoras y para mediadores

Texto

El barco es el que los lleva. Se detiene, al llegar a tierra. La vista de la naturaleza, cuando llegan es algo maravilloso. Pero al llegar a tierra firme, después de viajar en barco, por el mar, hay una pieza muy importante. No podemos permitirnos que el barco se mueva, sin nosotros y se dirija al mar. Por eso, se pone una cuerda gorda y fuerte, para amarrar. Es decir: para asegurar que el barco no se mueva. Pero, además de esas flores extraordinarias, las que decía Tulipa que eran más bonitas que su tulipán, vieron algo maravilloso. Aquella llegada a tierra fue distinta, diferente, casi mágica. ¿Cuáles de las siguientes cosas sucedieron? Contesta, Verdadero o Falso (V/F) a lo que ahora vas a leer:

1.Cuando bajaron, vieron una casa de oro puro.   V/F    
2.La Mamá Mumin dijo que tenían mucha hambre.  V/F
3.
Tulipa tenía el pelo azul.  V/F
4.Tulipa dijo que era una experta preparando pudin de mar.   V/F

(Solución: 1V; 2V; 3V; 4V)

Palabra magica
Hoy la palabra mágica es gracias. ¿Te has dado cuenta de la cantidad de veces que los personajes de esta historia dicen gracias? Es que la palabra gracias es fantástica, es mágica. ¿Has hecho tú magia, alguna vez, con las palabras? Ahora sólo tienes que recordar. En los recuerdos encontramos cosas maravillosas. A veces se olvidan, porque no somos capaces de acordarnos de todo. Pero seguro que si lo intentas, lo puedes conseguir. ¿Cuándo fue la última vez que dijiste gracias? ¿Por qué diste las gracias? ¿Sería porque te ayudaron o porque te regalaron algo? Pues explora ahora en tu cabeza y cuéntanos las últimas tres veces que dijiste gracias. Es muy sencillo y lo vas a lograr de un modo rápido. Rellena con tus recuerdos los tres números que aparecen.

1
2
3

¿Cuál de las tres veces que diste gracias fue la más importante para ti? ¿A quién le diste gracias? ¿Le diste también un abrazo? ¿Es una amiga o un amigo? ¿Es un familiar? ¿Es alguien del colegio? ¿Es algún o alguna deportista, que te ayudó a ganar un trofeo?
Cuentame

Los personajes creados por Tove Jansson, la escritora finlandesa, ganadora del premio Andersen de Literatura infantil,  son los Mumin. Y ahora, como si fuera en un concurso para la televisión, vamos a jugar a un “quién es quién”.
Sólo tienes que relacionar el nombre o los nombres de los personajes con el título del libro o de la página web que puedas conseguir. Une números y letras.

1.La madrastra y las hermanastras la trataban muy mal.
2. La mujer que se casó con el leñador quería convencerlo para que abandonara a sus hijos en el bosque.
3. Geppeto era un viejo carpintero. Un día creó un muñeco de madera. Un hada convirtió al muñeco en un niño de verdad.
4. Su amo era el marqués de Carabás. El animal llevaba un calzado mágico y era tan listo, que consiguió hasta que el marqués se casase con la hija del rey.

A. El gato con botas.
B. Hansel y Gretel.
C. Pinocho.
D. La Cenicienta.

(Solución: 1- d; 2-b; 3-c;  4-a)

autora
Tove Jansson
La autora nació el 9 de agosto de 1914 y murió el 27 de junio de 2001 en Helsinki (Finlandia).
Se formó en la Facultad Universitaria de Arte, Artesanía y Diseño de Estocolmo (Suecia) , en la Escuela de Artes Gráficas de la Academia Finlandesa de Bellas Artes y, finalmente, en varias escuelas de París (Francia).
La fama de Jansson se debe principalmente a sus libros sobre los Mumin, una familia de trolls blancos, cubiertos de pelo y de apariencia redondeada, con grandes hocicos, que nos recuerdan a los hipopótamos. Son historias para niños. El primer libro de la saga fue escrito e ilustrado por Jansson en 1945 durante la Segunda Guerra Mundial. Confesó más tarde que la guerra la deprimía y que buscaba algo inocente.
Escribió también novelas para adultos y teatro además de seguir su carrera como pintora.
Ha recibido varios premios, entre ellos destaca el Premio Hans Christian Andersen por su contribución a la literatura infantil.

Nuestro observatorio

Más datos biográficos y curiosidades en Imaginaria  y en la web de la autora.

Bibliografía

Ofrecemos, a continuación, una selección de libros  sobre los Mumin tomada de Canal Lector

La llegada del cometa. Tove Jansson. Editorial Siruela

28 Nov

llegadadelcometa

Cuando se encontraron, no perdieron el tiempo en saludarse. Se pusieron a correr. Detrás de ellos venía saltando el gatito. Y encima de ellos el cometa seguía su alocada trayectoria, acercándose cada vez más al aterrorizado e indefenso Valle Mumin.
Faltaban seis minutos… Era difícil correr en la arena, y avanzaban lentamente como en una pesadilla. El aire tórrido les quemaba los ojos y les secaba la garganta… Por fin vieron la roca que también era roja, y allí estaba Mamá Mumin gritando algo y saludando con las manos, y ellos treparon y treparon… ¡Ahora sólo quedaban tres minutos! Y de pronto el aire era más fresco, estaban dentro de la cueva y ardía la lámpara de petróleo como si nada hubiera pasado.
Os presento a mi gato, dijo Snif con voz temblorosa.
La madre del Mumintroll dijo a toda prisa:
¡Qué gatito más lindo! Tengo un regalo para ti…Hubiéramos querido darte las esmeraldas de la abuela como regalo de bienvenida, pero se me pasó con todo este lío… Tal vez puedas hacer un collar para el gato con ellas…
¡Las esmeraldas!, gritó Snif. ¡La herencia! ¡Para el gato! ¡Qué maravilla! ¡Soy tan feliz!
En el mismo instante llegó el cometa a la Tierra, candente y envuelto en llamas. La lámpara de petróleo volcó en la arena y se apagó. Eran exactamente las ocho y cuarenta y dos minutos y cuatro segundos.
Debajo de la manta impregnada con aceite solar subterráneo había una luz roja cegadora, pero la cueva estaba en la más absoluta oscuridad.
Se agarraron con fuerza en el fondo de la cueva y oyeron cómo una lluvia de meteoritos golpeaba la bañera del tejado. El Desmán se había quedado empotrado en el barreño. El Hemul estaba tumbado panza abajo sobre su álbum de sellos para que no se le volara otra vez.
Toda la roca temblaba y se estremecía a su alrededor y el cometa aullaba como si tuviera miedo, o tal vez era la tierra la que chillaba.
Durante largo tiempo estuvieron tumbados abrazándose y sin decir nada. Fuera se oía el ruido de las rocas que caían destrozadas y de la tierra arrancada. El tiempo se hacía tremendamente largo y cada uno de ellos se sentía solo y abandonado.
Después de pasar una eternidad, el Mundo se quedó completamente quieto. Por más que intentaban escuchar, no oían nada.
Mamá, susurró el Mumintroll. ¿Ha perecido el Mundo?
Ya pasó, contestó Mamá Mumin. Puede que hayamos perecido, pero por lo menos ya pasó.
¡Un milagro extraordinario!, dijo Papá Mumin intentando ser gracioso.
El Snork rió, y se quedaron quietos de nuevo. Mamá Mumin buscó la lámpara de petróleo y logró volverla a encender. Entonces vieron al gatito que estaba lavándose sentado en la arena.
¡Ha sido espantoso!, dijo la señorita Snork. ¡Nunca volveré a mirar el reloj!
Y ahora todo el mundo a la cama, dijo Mamá Mumin. Y no hablemos más del cometa y tampoco pensemos en él. No quiero que nadie mire lo que ha pasado fuera. Ya habrá tiempo para ello mañana.
Una vez acostados y con la nariz cubierta por la manta, el Snusmumrik sacó su armónica. Cuando se dio cuenta de que había recuperado todas las notas, tanto las pequeñas como las grandes, tocó una nana. Mamá Mumin conocía la canción y se puso a cantar muy dulcemente:

Duérmete niño que ya es de noche,
Los cometas caminan sin saber adónde.
Duerme soñando,
Despierta olvidando.
La noche está cerca, el espacio es de hielo,
Cientos de corderitos pasan en el cielo.

Poco después, la cueva quedó en silencio. Durante la noche Snif se despertó y sintió algo suave contra su nariz. Era el gatito. Puso su brazo alrededor de él y ambos se quedaron dormidos muy juntitos.

Tove Jansson. La llegada del cometa.  Ed. Siruela

Propuestas para mediadoras y para mediadores.

RECURSOS

Texto
¿Qué nos encontramos en este texto? Un mundo distinto, personajes diferentes, nombres desconocidos, situaciones impensables, puede que algunas terribles… Pero también, en momentos tan difíciles, quedan tiempo y huecos para el cariño, los abrazos, la dulzura. 

Pasa el tiempo antes de que se produzca el gran cataclismo: seis minutos, tres minutos y el cometa iba a llegar. No sabemos qué pasaría, en realidad. Vamos a ver ahora algunos cometas y así quizá podamos imaginar qué se estaba sintiendo entre los Mumin, en aquel valle.

¡Y llega a la Tierra! ¿No crees que es perfectamente comprensible la situación de miedo a lo desconocido? Sólo plantéatelo tú. Sí, has escuchado y visto la noticia en la televisión, en la radio, en internet, en los periódicos, que han anunciado, desde hace ya varios días, que un cometa se aproxima a la Tierra a gran velocidad. Tienes ahora, en un apartado que se llama Cuéntame, la oportunidad de explicar lo que hayas pensado, después de esta impresionante noticia de que ¡llega un cometa a la Tierra!

 Palabra magica
Hoy la palabra mágica es aullaba. No se trata de un lobo, ni de un perro ni de ningún otro animal, que pasaba por el valle de los Mumin.

Se trata del ruido que hacía ese cometa, que se iba a estrellar en la Tierra. Fue lo suficiente para que aparecieran todos los sentimientos de quienes lo oyeron. Se agarraron con fuerza, Se abrazaban sin decir nada. El silencio se apoderó de todo: “por más que intentaban escuchar, no oían nada”.

Sólo hizo falta ese sonido desconocido y un pensamiento, para que los Mumin fueran un pueblo unido. Quizá a nosotras y a nosotros, los humanos, nos pase algo parecido. Estamos siempre al lado de gente que nos quiere. Pero hace falta que algo extraordinario suceda, para echarnos una mano; para hacer que se pueda ser más feliz, con un poco de ayuda. ¿Y si lo intentamos?
Cuentame
Es posible que no hayas tenido todavía le oportunidad de ver ni oír el paso de un cometa. Así que vamos a imaginar.   

Hoy nos vamos a subir, con esa maravillosa imaginación que tenemos, en un cometa muy especial. Has tenido la oportunidad de ver algunas imágenes de lo que se ha podido filmar en Marte. Pero todavía están los científicos discutiendo si habrá vida o no en un lugar tan lejano como el planeta Marte, a unos cien millones de kilómetros.

Ahora te toca a ti. ¿Tú crees que puede haber vida en el Universo? ¿Dónde crees que sería más posible que la hubiera? ¿Sería una vida parecida a la que tenemos en el planeta Tierra o sería completamente diferente? Sigue aprovechando tu imaginación: utiliza tu ordenador o un papel y unos lápices, bolígrafos, rotuladores o cualquier cosa con la que puedas dibujar. ¿Cómo serían esos nuevos habitantes que habría por allí? ¿Se parecerían en algo a los seres humanos o tendrían formas totalmente distintas? ¿Cómo se comunicarían entre ellos? ¿Y con nosotros, los humanos? Podrías darles un nombre a esos habitantes y uno, muy especial, al primero que hablara contigo.

Si alguna vez ves a alguien de más allá de la Tierra, te pedimos un favor muy especial: cuéntanoslo, para cuando los veamos. Gracias y feliz viaje.

 autora

Tove Jansson

La autora nació el 9 de agosto de 1914 y murió el 27 de junio de 2001 en Helsinki, Finlandia.
Se formó en la Facultad Universitaria de Arte, Artesanía y Diseño de Estocolmo (Suecia) , en la Escuela de Artes Gráficas de la Academia Finlandesa de Bellas Artes y, finalmente, en  varias escuelas de París (Francia).
La fama de Jansson se debe principalmente a sus libros sobre los Mumin, una familia de trolls blancos, cubiertos de pelo y de apariencia redondeada, con grandes hocicos, que nos recuerdan a los hipopótamos. Son historias para niños. El primer libro de la saga fue escrito e ilustrado por Jansson en 1945 durante la Segunda Guerra Mundial. Confesó más tarde que la guerra la deprimía y que buscaba algo inocente.
Escribió también novelas para adultos y teatro además de seguir su carrera como pintora. 

Ha recibido varios premios, entre ellos destaca el Premio Hans Christian Andersen por su contribución a la literatura infantil. 

Nuestro observatorio

Más datos biográficos y curiosidades sobre Tove Jansson en una página dedicada a la autora.

Bibliografía 

Ofrecemos, a continuación, una selección de libros de la autora  tomada de  Canal Lector.