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Pregón. Rafael Alberti. Editorial Labor (Recomendado: 9-11 años)

10 Sep

Albertiaire

¡Vendo nubes de colores:
las redondas, coloradas,
para endulzar los calores!

¡Vendo los cirros (1) morados,
y rosas, las alboradas (2),
los crepúsculos (3) dorados!

¡El amarillo lucero,
cogido a la verde rama
del celeste duraznero (4)!

Vendo la nube, la llama
y el canto del pregonero.

 

1. Cirro: nube suave, alargada.
2. Alborada: tiempo de amanecer, empezar el día.
3. Crepúsculo: final de la tarde, al caer el sol.
4. Duraznero: árbol. Se parece al melocotonero. Su fruto es algo más pequeño que el melocotón.

Rafael Alberti. ¡Aire, que me lleva el aire! Editorial Labor

RECURSOS
Propuestas para mediadoras y para mediadores

Texto
Seguro que hemos leído muchas poesías. Pero hay algo que, a lo mejor, hemos hecho menos. Escucharla despacio, oírla para disfrutarla. Vamos a oír, con ese silencio que oímos la música en casa, en un concierto,  la poesía de Rafael Alberti.

Y la que hace Sheila, con menos años de los que hemos recomendado para esta poesía.

Sugerimos una futura grabación a los alumnos por parte del mediador, pues puede ser interesante que observen cómo leen y recitan el poema. Incluso podrían hacer un concurso y votar la lectura que más les haya gustado.

Palabra magica
La palabra mágica en la poesía de Rafael Alberti es vendo. Para los más pequeños, dentro de ese gran abanico con que planteamos esta poesía de Alberti, de los 9 a los 18 años, conviene, antes que nada, leerla y, sobre todo, dar el significado correcto de todas las palabras. No está de más, después de decir lo que significa la palabra pregonero, “dramatizar” esa lectura, al modo que lo harían pregoneros o pregoneras. Esas personas que van diciendo algo al público, para informar de lo que sucede.

¿Hemos escuchado, alguna vez, a ese pregonero que va diciendo cosas que él conoce y otros no? ¿Lo hemos escuchado vender algo? Quizá en mercados o plazas (según la denominación que se utilice en ese lugar), hemos oído a esa figura del pregonero.

Y como la palabra con que hacemos magia es vendo, podemos invitar a los oyentes a hacer de pregoneros vendiéndonos algo que nos interese. ¿Será algo material, que interese a los oyentes? ¿Será una ilusión compartida por oyentes? ¿Será un libro que queremos leer, porque nos han dicho que es fantástico? ¿Será una canción que hemos escuchado y nos encanta? ¿Será que deseamos que se cumpla una promesa que nos han hecho? ¿Será ese regalo que nos han prometido? ¿Será ese programa de ordenador, que nos ofrece, si ganamos el concurso, un fabuloso regalo? ¿Será algo que nosotros hemos comprado para regalar? ¿A quién iría ese regalo?

Cuentame

Vamos a ir de la mano del poeta. Qué pena que no esté vivo. Era tan amante de la juventud y de la poesía, que con seguridad nos habría permitido una charla con él, para contarnos cosas, muchas de su poesía y otras de su vida. Pero si hay algo maravilloso de lo que puede disfrutar el ser humano es de la imaginación. Y a ella vamos.

Primero, contamos el número de sílabas que tienen los siguientes versos:

Vendo nubes de colores

Ven(1) do(1) nu(1) bes(1) de(1) co(1)lo(1)res(1)

Total: 8 sílabas

Y efectivamente. Tiene 8 sílabas. Comprueba tú ahora, cuántas tienen los siguientes versos. ¿Tienen ocho sílabas todos los versos?

Bien. Pues ya has encontrado el ritmo de la poesía. Ahora, después del ritmo, vienen las letras. Como en las canciones. A ver qué tal te sale esta poesía. ¿Qué crees que puedes vender en esa increíble tienda que tienes? La prueba te permite dos cosas: hacer una poesía entera nueva o, también, cambiar sólo algunas palabras; por ejemplo, los colores, la forma de las nubes, la temperatura que rodea a esas nubes, la época del año en que las ves, el momento del día en que te parecen más hermosas y todo lo que te sugieran esas preciosas nubes.
Autor
Rafael Alberti

Nació el 16 de diciembre de 1902, en el Puerto de Santa María (Cádiz, España). A los quince años, se traslada a vivir a Madrid con su familia. A él lo que le gustaba era la pintura  y en esos años hubiera querido ser pintor.
Fue amigo de Federico García Lorca, Pedro Salinas, Jorge Guillén…Comienza, en esa época, a escribir su primer libro de poesía Marinero en tierra, en el que habla de su nostalgia por el mar.  Con él obtuvo el Premio Nacional de Literatura, en 1924. Desde entonces se dedicó sobre todo a la poesía, aunque nunca abandonó la pintura. Le gustaba trabajar desde el alba. Formó parte de la generación del 27.  Se casó en 1930 con la escritora Mª Teresa León.  Tuvieron una hija, Aitana.
Viajó por  muchos países, dando conferencias y recitales.

Después de la Guerra Civil  se exilió fuera de España.  Vivió muchos años en Argentina y en Italia. En 1977 regresa a España. En 1983 recibe el premio Cervantes. Muere en el Puerto de Santa María (Cádiz) en 1999.

Nuestro observatorio
En las siguientes páginas se puede ampliar la biografía y consultar diferente material de documentación: Fundación Rafael AlbertiBiblioteca virtual Miguel de Cervantes. Además de ver la última entrevista realizada en 1993, con motivo de su noventa y cuatro cumpleaños, al equipo del programa “Al sur” de CSTV

Bibliografía
Ofrecemos, a continuación, una selección de libros de Rafael Alberti en Canal Lector.

¡A volar! Rafael Alberti. Editorial Alianza

4 Abr

marinero-en-tierra

¡A volar!

Leñador
no tales el pino,
que un hogar
hay dormido
en su copa.

Señora abubilla,
señor gorrión,
hermana mía calandria,
sobrina del ruiseñor;
ave sin cola,
martín-pescador,
parado y triste alcaraván:

¡a volar,
pajaritos,
al mar!

Rafael Alberti. Marinero en tierra. Editorial Alianza

Propuestas para mediadoras y mediadores

RECURSOS

Texto

Ver, leer y oír la poesía.
Poemas recitados por Rafael Alberti
Escucharemos a Nuria Espert recitar este poema
Y en Canal Lector 

Seguro que hemos leído muchas poesías. Pero hay algo que, a lo mejor, hemos hecho menos. Escucharla despacio, oírla para disfrutarla. Vamos a oír, con ese silencio que oímos la música en casa, en un concierto, en ese walkman que llevamos conectado con lo que más nos gusta y que sólo nosotras y nosotros escuchamos, la poesía de Rafael Alberti. Incluso lo vamos a oír a él mismo, recitando su poesía,

Seguro que leer poesía nos gusta, nos encantará oírla.
A ver cuál te gusta más de las siguientes. Podemos votar y apuntar el título de nuestra poesía preferida.

Marinero en tierra

La obra surgió en San Rafael (Madrid) cuando estuvo en un sanatorio para recuperarse de una tuberculosis. Al principio el libro se iba a llamar Mar y tierra.
Alberti escribió de la obra: “Como su nombre daba a entender, Mar y tierra se dividía en dos partes. La primera agrupaba los poemas debidos directamente a la serranía guadarrameña, junto a otros de diversa temática, y la segunda -que titulaba Marinero en tierra-, los que iba sacándome de mis nostalgias del mar de Cádiz, de sus esteros, sus barcos y salinas…”

La obra Marinero en tierra tuvo desde el principio muy buenas críticas. Juan Ramón Jiménez la acogió con gran entusiasmo y dijo “Poesía popular, pero sin retorno innecesario: nueva; fresca y acabada a la vez; rendida, ágil, graciosa, parpadeante: andalucísima”.

 Palabra magica
Hogar

Vamos a escuchar, otra vez, los cinco primeros versos de la poesía de Rafael Alberti:

Leñador
no tales el pino,
que un hogar
hay dormido
en su copa.

Rafael Alberti, el poeta, no está hablando solamente de la persona que se dedica a talar (cortar) los árboles. Es su oficio y lo tiene que hacer, para que crezcan mejor y haya más árboles.

Lo que quiere es que no desaparezcan los árboles. ¿Por qué?
Porque los árboles están llenos de vida y nos dan la vida. A los primeros que les dan la vida es a los pájaros, que tienen su casa en los árboles. Gracias a ellos pueden existir.
Alberti nos dice que el hogar de los pájaros, su casa, donde mejor está es en la copa de los árboles.
Si sabemos qué es una copa del árbol, la parte más alta, aquí podemos ver bastantes.

Nos imaginamos, como si fuéramos poetas, cuántas aves, cuántos pájaros pueden hacer sus casas allí. Rafael Alberti nos dice unos cuantos. Y ya hemos visto algunos.
Todos son importantes para él. Parece que nos está diciendo: ¡Cuidadlos! ¡Proteged los pinos! ¡Salvad cualquier árbol!
Es un mensaje de protección a la Naturaleza. A todos los que vivimos en ella.
Que no haya fuego. Que no haya suciedad. Que no la maltratemos. Que siga dándonos la vida, que tanto necesitamos. Que no nos pase como a esos pajaritos. Y menos mal que ellos pueden volar, volar al mar.

Dependiendo del lugar donde estemos y de los problemas que plantee allí la conservación del medio ambiente, el poema de Alberti es una buena ocasión para hablar de ellos. ¿Hemos sufrido alguno? ¿Por qué sucedió? ¿Qué medidas tenemos para ayudar a que eso no vuelva a suceder? ¿Cómo se recogió en los medios de comunicación? ¿Tenemos algún familiar que trabaje en la conservación de la Naturaleza? ¿cómo es su trabajo?

Y volviendo a la poesía, ¿cuál es el nombre de pájaro que más nos gusta de todos los que aparecen? Si pudiéramos, ¿cómo llamaríamos a ese pájaro, como si fuera poner un nombre a un amigo?

Dibuja un precioso árbol y llena su copa de nombres de pájaros. Hazles un nido o varios, porque cada tipo de pájaro quiere el suyo. Es como nuestras casas. Nos gusta vivir con nuestras familias. Y, si alguna vez invitamos a alguien, queremos que sea nuestra amiga o nuestro amigo.
Suerte y que quede tan bonito que se llene de pajaritos, en cuanto lo vean.

Cuentame

¿Y has visto y oído qué cantidad de pájaros aparecen en esta poesía?
Seguro que conocemos muchos, muchísimos. Vamos a ver unos cuantos y si podemos recordar algún nombre de pájaros.

Como sabemos por la televisión, los documentales, los periódicos, internet y muchos medios de información, conocemos el peligro que hay para algunos animales en el Mundo y, por supuesto, en España.

Autor

Rafael Alberti

Nació el 16 de diciembre de 1902, en el Puerto de Santa María (Cádiz, España). A los quince años, se traslada a vivir a Madrid con su familia. A él lo que le gustaba era la pintura  y en esos años hubiera querido ser pintor.
Fue amigo de Federico García Lorca, Pedro Salinas, Jorge Guillén…Comienza, en esa época,  a escribir su primer libro de poesía Marinero en tierra, en el que habla de su nostalgia por el mar. Con él obtuvo el Premio Nacional de Literatura, en 1924. Desde entonces se dedica sobre todo a la poesía, aunque nunca abandona la pintura. Forma parte de la generación del 27.  Se casa en 1930 con la escritora Mª Teresa León.  Tuvieron una hija, Aitana.
Viajó por  muchos países,  dando conferencias y recitales por América.

Después de la Guerra Civil  se exilió fuera de España.  Vivió muchos años en Argentina y en Italia. Le gustaba trabajar desde el alba. En 1977 regresa a España. En 1983 recibe el premio Cervantes. Muere en el Puerto de Santa María (Cádiz) en 1999.

Aitana, la hija del poeta recuerda a sus padres:  “Nací en Argentina, y en 1963 nos fuimos a Italia. Luego, en los setenta, me vine a España. Pero iba cuatro veces al año a Roma. Cuando era niña, mi padre era maravilloso. Me prestaba mucha atención. Yo tenía unos amigos que jugaban al rugby, y él se venía conmigo a los partidos. Mi madre, en cambio, era la que nos daba seguridad, tanto a él como a mí. Nosotros dos éramos poco prácticos, distraídos, imaginativos. Mi madre era el fiel de la balanza. Ella nos mantenía, nos cuidaba. Con su amor hacía que nuestra vida fuera lo mejor posible. En Argentina, nuestra situación económica era muy mala, y ella trabajaba donde fuera para mantener la casa. No sabes la cantidad de cosas que hizo para sostener el hogar. Mi padre hacía otras cosas, pero ella tenía trabajos. Él nunca tuvo un sentido del dinero. Yo nací un año después de que llegaran a Buenos Aires, en el 40.”

Nuestro observatorio

En las siguientes páginas se puede ampliar la biografía y consultar diferente material de documentación, además de ver una entrevista con el autor: Fundación Rafael AlbertiBiblioteca virtual Miguel de Cervantes. Entrevista  de Joaquín Soler Serrano a Rafael Alberti, en 1977, cuando regresó el poeta a España después del exilio.

Bibliografía

Ofrecemos, a continuación, una selección de libros de Rafael Alberti en Canal Lector.