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Querida abuela. Christine Nöstlinger. Editorial SM (Recomendado: 9 años)

20 Nov

queridaabuela

Querida abuela:
Hemos llegado esta mañana temprano. Mamá se ha metido en la cama. Tiene la cara verde y las orejas azules. Es que el barco se ha movido muchísimo, y el estómago de mamá no ha podido soportarlo. Papá y yo no tenemos el estómago tan sensible. En el camarote hemos dormido perfectamente. Mamá dice que no volverá a subir a un barco en toda su vida. Dice que lo promete. Pero no podrá cumplir esa promesa porque, si no, tendría que pasar en esta isla el resto de sus días. ¡No tenemos tanto dinero como para alquilar un helicóptero que se lleve a mamá de la isla!

Aún no sé si me gusta esto porque todavía no he visto mucho de Isopixos. ¡La agencia le mintió a mamá! Desde la terraza de nuestra habitación no se ve ni el mar ni el puerto. Sólo se ve una pradera con árboles grises. El estómago me gruñe muy fuerte. Papá se ha ido a buscar una farmacia. Quiere comprar una medicina que le calme a mamá el dolor de estómago. Cuando vuelva papá, iremos a comer los dos. Espero que la comida griega sea mejor que la inglesa que comimos el año pasado en vacaciones.

El próximo barco de Atenas llegará el domingo. ¡Paul y sus padres vendrán en ese barco! Me alegro mucho.
¡Cuando Paul esté aquí, todo será SÚPER-SÚPER!
Mamá acaba de levantarse de la cama y ha ido al servicio. Ha dicho que se encuentra mucho mejor. Pero, cuando le he preguntado si quería venir a comer con nosotros, ha gemido: “¡Susi, ni una palabra de comidas, por favor! ¡Se me revuelve el estómago de nuevo!”. Mañana volveré a escribirte.

Muchos besos.
Tu Susi

P.D. Tengo que mandarte recuerdos de parte de mamá y papá (los recuerdos de papá te los mando sin que él lo sepa, porque no está aquí).

Christine Nöstlinger. Querida abuela… Tu Susi. Editorial SM

Propuestas para mediadoras y para mediadores.

RECURSOS

Texto
Vamos a pensar un rato en el texto que hemos leído. Hay palabras, frases, maneras de decir las cosas que nos dan pistas fantásticas, para investigadoras e investigadores de Lectura. Vamos a empezar nuestra investigación.

Paso primero: ¿quién escribe la carta?
Elige ahora y escribe tu respuesta correcta. Ya verás que, después de cada posible respuesta, hay un número de puntos.

. La escribe la abuela de una niña que se llama Susi. (3 puntos)
. La escribe un niño que se llama Paul. (2 puntos)
. La escribe una niña que se llama Susi. (1 punto).

Paso segundo: ahora tienes que responder si la siguiente frase es verdadera (V) o falsa (F) y apuntar tu número de puntos:

. En la familia de Susi todos tenían mal el estómago. (1 punto)
. La familia de Susi podía ir donde quisiera, porque eran muy ricos. (2 puntos)
. El padre de Susi no estaba allí, con la madre y ella. (3 puntos)

Paso tercero: de las siguientes frases, di cuál es verdadera y anota los puntos de tus respuestas.

. Susi no quería ver a Paul ni en pintura (3 puntos)
. Susi estaba deseando que Paul llegara (2 puntos)
. Susi no conocía a nadie que se llamara Paul (1 punto)

No te olvides de sumar todos los puntos al final.
Como es muy posible que conozcas a alguien a quien puedas mandar una carta, como Susi hacía con su abuela, te vamos a presentar un modelo de carta, algo distinta. Lo único que se requiere es que te guste dibujar. Aquí tienes un ejemplo, que puede sugerirte ideas gráficas. Si sabes cómo hacerlo en el ordenador, ¡enhorabuena!, y adelante. Piensa bien primero lo que quieres contar y dibuja luego. Si no consigues hacerlo en un ordenador, hazlo en papel. Te quedará igual de bien y llegarás a enviar esa carta misteriosa, que nadie conoce todavía.

Palabra magica
Hoy la palabra mágica es abuela. Gracias a este texto de Christine Nöstlinger, hemos encontrado una palabra fantástica, en la familia. No en la familia de palabras, que tú ya sabes lo que es eso, sino en nuestra familia.

¿Serías capaz de decir cómo se llaman estos otros parientes? No es algo muy, muy fácil, pero seguro que lo podrás conseguir. Vamos a hacerlo con un reloj. Anota el tiempo que has tardado en solucionar este “lío” de familia.

1) La hermana de mi madre es               a) Mi primo
2) El padre de su marido es                     b) Su suegro
3) El hijo de su hija es                                c) Su cuñada
4) La mujer de su hermano es                 d) Mi tía
5) El hijo de mi tío es                                  e) Su nieto
(Solución: 1-d, 2-b, 3-e, 4-c, 5-a)

Cuentame
     …cuando le he preguntado si quería venir a comer con nosotros, ha gemido: “¡Susi, ni una palabra de comidas, por favor! ¡Se me revuelve el estómago de nuevo!

La madre de Susi está fatal. La verdad es que Susi es un poco exagerada, cuando dice que tiene la cara verde y las orejas azules. ¿Te imaginas lo que debe pensar la abuela, cuando reciba su carta? Puede pensar que la madre de Susi tiene que ingresar en un hospital o llamar a un médico de urgencia. A lo mejor no es para tanto. Es un dolor de estómago, que le ha producido el vaivén del barco.

Mira estas imágenes. ¡Qué rico todo! Elige el plato que más te guste.

Como Susi y sus padres estaban pasando sus vacaciones en la isla griega de Isopixos, aquí tienes la receta de un plato típico de Grecia. Es la ensalada griega. Es muy fácil de hacer y muy saludable.

¿Serías capaz de escribirnos una receta que hayas hecho y te guste? Si no la sabes, pregunta en la familia o a los amigos y amigas si conocen una receta fantástica. De esas que nos encantan cuando la ponen. Vale también la de algún sitio en el que hayas estado de vacaciones.
¡Fantástico! ¡Nos vamos a poner las botas!

 vNq6

Christine Nöstlinger

Nació el 3 de octubre de 1936 en Viena (Austria).
Estudió en la Academia de Bellas Artes vienesa. Colaboró en periódicos y en la radio con temas de educación.  Sus libros nacen de problemas reales, abordados sin dramatismo y casi siempre con humor, ternura e ironía. Escribe con un lenguaje sencillo con el fin de atraer a los lectores. Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Hans Christian Andersen en 1984.

Nuestro observatorio

Más datos de la autora en esta página web.

Bibliografía

Libros de Christine Nöstlinger en Canal Lector

Los Cuadernos de Preguntas. Textos 9-11 años (Época 2)

29 Ene

Los Fundamentales de Canal Lector presenta como actividad complementaria a los 36 textos publicados de la época segunda, unos Cuadernos de preguntas sobre las lecturas ya realizadas. Al final de cada Cuaderno se encuentran las soluciones.

1 CuraciónMario Lodi.
Es un texto precioso y muy sencillo. No aparecen muchos personajes. ¿Sabes qué es un personaje?
Elige, entre estas propuestas, la verdadera (hay un premio de 3 puntos, si lo consigues).

  1. Personaje es alguien muy famoso dedicado a la política.
  2. Personaje es cada uno de los seres humanos, animales, cosas, etc., que intervienen en una obra literaria, teatral o cinematográfica.
  3. Personaje es el nombre que se le pone a los pájaros o a cualquier otro animal, para llamarlo en casa o en el campo.

La siguiente pregunta es todavía más fácil. ¿Cuántos personajes hay en la lectura?  Si eliges la respuesta correcta, ganarás 5 puntos.

  1. En la lectura hay un personaje, un gorrión.
  2. En la lectura hay cinco personajes: Cipi, la gorrioncilla, el color plata, el color amarillo y los ojos violetas de una planta.
  3. En la lectura hay dos personajes: Cipi, que es el gorrión y la gorrioncilla, que no podía salir todavía.

2 Pippi Calzaslargas. Astrid Lindgreen.
¿Recuerdas por qué la protagonista se llama Pippi? ¿Y qué es Pippi? ¿Y Calzaslargas? Elige las respuestas correctas, para conseguir 5 puntos. Te proponemos que veas el video que sigue, porque puede que te ayude.

  1. Pippi es un nombre que le gustaba a la protagonista y por eso se lo puso.
  2. Pippi es la abreviatura de Pippilotta, que según su padre, era demasiado largo. Calzaslargas es porque así se apellidaba el padre de Pippi.
  3. El nombre de Pippi se lo puso porque era muy cortito.

3  Patricia con PCarlos Murciano.
Hoy le vamos a pedir un favor a Carlos Murciano, que seguro que nos lo concede. Y los protagonistas vais a ser vosotros. Os convertiréis en escritoras y escritores, ayudados por Carlos, un gran poeta. Podéis conseguir, si realizáis bien este trabajo de poesía, una fantástica cantidad. Nada menos que 15 puntos. Si en la poesía del autor hay muchas pes (Patricia, pinta, palomo, pillo, panzudo, pequeño…), ahora tienes que elegir otra letra. Por ejemplo la d o la r, o la s y hacer, con la ayuda de la poesía de Carlos Murciano, otro poema. Tienes total libertad para elegir tú la letra que quieras. Ponemos sólo un ejemplo, con la letra d:

Diana dibuja un dado
verde, azul y morado.
Darío no se decide
a dibujar un tejado.

Él prefiere estar callado
y Diana se ha enfadado.
Si no pintas el tejado,
no jugarás con mi dado.

Ahora vas a hacer algo que tú ya sabes hacer. Cuenta las sílabas de cada verso. ¿Cuántas tiene cada uno? Elige la repuesta correcta y conseguirás otros 5 puntos.

  1. Cada verso tiene un total de 9 sílabas.
  2. Cada verso tiene un total de 8 sílabas.
  3. Cada verso tiene un total de 12 sílabas.

4  Los elefantes salvan al becerro. Hilary Ruben.
Konyek, el protagonista, tenía que estar muy atento a su paso. Murciélagos, liebres que echaban a correr y hasta un leopardo, un peligroso leopardo que había pasado, porque Konyek vio sus huellas. Pero lo más tremendo fue cuando observó a aquellos animales rayados, las cebras, que huían de las sanguinarias hienas. La verdad es que hubo mucha suerte. La llegada de aquellos majestuosos elefantes salvó la vida del becerro. Y Koniek estaba feliz. Lo había conseguido.

Hoy nos vamos a convertir en exploradoras y exploradores de nuestro objetivo: las palabras. Aunque el mundo animal y el del hombre que vive en África sean muy distintos a lo que investigaremos ahora, hay algo que nos une. La importancia de la atención y el conocimiento de nuestro entorno.

Nuestro mundo, ahora, son las palabras. Encontrarás varias y tu misión consiste en colocarlas donde les corresponda. Ponemos un ejemplo, para que te sirva de orientación. La palabra para investigar es lentamente. La casilla que le corresponde es la de adverbio.

Las palabras que hay que situar en su sitio son: la / reconocer / a/ ferozmente / rocosa / colina /

1 Nombre
2 Adjetivo
3 Verbo
4 Preposición
5 Adverbio
6 Artículo

La prueba, completada correctamente, tiene un valor de 9 puntos.

5 Pobre Socky. John Newman
La muerte de mamá fue lo más triste que les había sucedido. Papá no sabía ni que estaba en el mundo. Bastante hacía con preparar las pizzas para cenar. Pero ¿les gustaban esas pizzas a Sally, a Mimi y a Conor? La verdad es que como modelo de alimentación no es muy recomendable. A propósito. ¿Qué tal te alimentas tú? Ahora tienes la oportunidad de ver una página, donde algunos profesionales nos cuentan qué cosas son sanas para nuestra dieta. Hoy no vamos a puntuar nosotros tu trabajo. Te vas a puntuar tú. Sí, puedes elegir una valoración del 5 al 10, dependiendo de lo que dicen que es sano para ti y lo que tú comes. Puedes considerarte como una de las personas mayores que intervienen en el programa. No te preocupes. Lo importante es que seas sincera o sincero contigo y compruebes, de verdad, si tu alimentación es saludable o no. Si escribes sin faltas de ortografía y bien puntuados, obtendrás la cantidad de 10 puntos. Sí, 10 puntos. Creemos que merece la pena.

6 Cuentos como pulgas. Beatriz Osés
Vamos a releer algunas frases que ha escrito la autora, Beatriz Osés, como títulos de esos Cuentos como pulgas: Las lágrimas de la jirafa, Esperando la lluvia, Quiero volar y Tobogán. Hay, en las páginas de estos títulos, una serie de letras que, como buenas investigadoras y buenos investigadores, podéis completar.

Las siguientes páginas que ahora verás, pueden parecerte algo infantiles, en su presentación y realización. Pero quizá os resulten interesantes, para recordar ideas. Estas dos primeras, para la distinción b/v
La tercera, para la distinción  g/j
Y esta cuarta y última, para la distinción ll/y 
No olvidemos la visita al diccionario, que es fundamental, para conseguir lo que necesitas, si se trata de palabras.

Ahora, después ver estas páginas y hacer un entrenamiento con los ejercicios que plantean, nos queda lo más importante para tu contador de puntos. Demuestra que eres capaz de escribir las letras que faltan. Lo puedes hacer en el ordenador,  (como pista, te diremos que son palabras que aparecen en el texto).

Si consigues ponerlas todas, habrás ganado 6 puntos.

Llu-ia
cue-o
hier-as
-igantescas
a-itaron
enco-er
-egar
llo-er
-entana
to-ogán
a-itaron
-irafa

 7 El olmo del paseo. Ignacio Sanz martín

Hoy vamos a recorrer los caminos del vocabulario. Leeremos una serie de Frases hechas, partiendo de “contra viento y marea”, que ya hemos comentado. Dijimos en el apartado cuéntame lo que significa contra viento y marea. ¿Sabes lo que significan las siguientes expresiones? Si consigues unir la frase hecha (en números) a su significado correcto (en letras), lograrás 7 puntos.

  1. Va como una tortuga.
  2. Darse un castañazo.
  3. Vas a criar ranas en la tripa.
  4. Es como una mula.
  5. Duerme como una marmota.

a) Es muy terco o terca. No hay manera de convencerlo o convencerla. b) Va muy despacio. c) Darse un golpe fuerte. d) Duerme muchísimo. e) Bebe muchísimo de todo: agua, refrescos, zumos, etc.

8 Querida abuela. Christine Nöstlinger

¿Qué tal tienes tu memoria? Seguro que estupendamente. Ya lo verás. Vamos a hacer unos ejercicios, como si estuviéramos en un gimnasio, o en un campo de baloncesto, o echando una carrera con amigas y amigos, o lo que más te guste. Pero nuestros ejercicios de hoy son diferentes. A lo mejor, hace tiempo que no practicas uno. Consiste en recordar, durante el tiempo que necesites, una carta. Por ejemplo, la última que escribiste. Responde primero a las siguientes preguntas:

1 ¿A quién le dirigías la carta? ¿Qué pones antes que nada, en tu carta?
2 ¿Cuándo la escribiste? ¿Por qué la escribiste? ¿Era una noticia nueva? ¿Te sucedió algo bueno o, por el contrario, fue una mala noticia?
3 ¿Qué relación tienes con el receptor o receptora de esa carta? ¿Esa un familiar tuyo?
4 ¿Qué sistema utilizaste para escribir la carta? ¿Fuiste a la papelería a comprar papel y sobre, para enviarla? ¿Te acordaste de poner el sello? O, como te lo sabes de memoria, ¿decidiste enviar un correo electrónico?
5 ¿Esperabas la contestación a tu carta?

Y ahora, el gran momento de tu carta. Esta vez va a ser por correo electrónico.
Tú puedes poner: Queridos amigos… Y ahí tu nombre.

9 Un cesto lleno de palabras.  Juan Farias
Nieve. Es una palabra que, cuando cae, pesa poco. Pero ¿y cuando se juntan cientos, miles, millones de copos de nieve? Puede que alguna vez, hayas visto una gran nevada y pudiste hacer unas buenas bolas. Vamos a jugar ahora con palabras que pesen y se escriban con b. Por ejemplo bola. Escribe ahora, tres palabras más que pesen y se escriban con b. Es fácil, porque sólo tienes que rellenar las letras que faltan. ¡Cuidado, porque hay algunas que pesan poco y otra pesa más, pero se escribe con v!

-arco
-aile
o-eja
-icicleta
-i-lioteca

Soluciones del Cuaderno de Preguntas 9-11 años

1 La respuesta correcta es la número 3
2 La respuesta correcta es la número 2
3 La respuesta correcta es la número 2
4 Las respuestas correctas son: la (artículo), reconocer (verbo), a (preposiicón), ferozmente (adverbio), rocosa (adjetivo), colina (nombre).
6 Las respuestas correctas son. lluvia, cuello, hierbas, gigantescas, agitaron, encoger, llegar, llover, ventana, tobogán, agitaron, jirafa.
7 Las respuestas correctas son: 4-a, 1-b, 2-c, 5-d, 3-e
9 Las respuestas correctas son: barco, baile, oveja, bicicleta, biblioteca

La del once “jota”. Elsa Bonermann. Editorial Alfaguara (Recomendado: 13 años)

17 Jul

socorro elsa boner
Cuesta creer que la abuela no ame a sus nietos, pero existió la viuda de R., mujer perversa, bruja siglo veinte que sólo se alegraba cuando hacía daño. La viuda de R. nunca había querido a ninguno de los tres hijos de su única hija. Y mucho menos los quiso cuando a los pobrecitos les tocó en desgracia ir a vivir con ella, después del accidente que los dejó huérfanos y sin ningún otro pariente en océanos a la redonda.
Durante los años que vivieron con ella, la viuda de R. trató a los chicos como si no lo hubieran sido. ¡Ah… si los había mortificado! Castigos y humillaciones a granel. Sobre todo a Lilibeth –la más pequeña de los hermanos-, acaso porque era tan dulce y bonita, idéntica a la mamá muerta, a quien la viuda de R. tampoco había querido –por supuesto- porque por algo era perversa.
Luis y Leandro no lo habían pasado mejor con su abuela, pero –al menos- sus caritas los habían salvado de padecer una que otra crueldad: no se parecían a la de Lilibeth y –por tanto- a la vieja no se le habían transformado en odiados retratos de carne y hueso.
El caso fue que tanto sufrimiento soportaron los tres hermanos por culpa de la abuela que –no bien crecieron y pudieron trabajar- alquilaron un apartamento chiquito y allí se fueron a vivir juntos.
Pasaron algunos años más.
Luis y Leandro se casaron y así fue como Lilibeth se quedó solita en aquel once ”J”, dos ambientes, teléfono, cocina y baño completos, más balconcito enfrentado al jardín trasero del edificio.
Lili era vendedora en una tienda y –a partir del atardecer- estudiaba en una escuela nocturna.
Un viernes a la medianoche -no bien acababa de caer rendida en su cama- se despertó sobresaltada. Una pesadilla que no lograba recordar, acaso. Lo cierto fue que la muchacha empezó a sentir que algo le aspiraba las fuerzas, el aire, la vida.
Esa sensación le duró alrededor de cinco minutos inacabables.
Cuando concluyó, Lilibeth oyó –fugazmente- la voz de la abuela. Y la voz aullaba desde lejos.
-Lilibeeeeeth… Pronto nos veremos… Liiiiilibeeeth… Liliii… Liiiiii… Ag.
La jovencita encendió el velador, la radio y abandonó el lecho. Indudablemente, una ducha tibia y un tazón de leche iban a hacerle muy bien, después de esos momentos de angustia.
Y así fue.
Pero –a la mañana siguiente- lo que ella había supuesto una pesadilla más comenzó a prolongarse, aunque ni la misma Lili pudiera sospecharlo todavía. Las voces de Luis y Leandro –a través del teléfono- le anunciaron:
-Esta madrugada falleció la abuela… Nos avisó el encargado del edificio… sí… te entendemos… Nosotros tampoco, Lili…pero…claro… alguien tiene que hacerse cargo de… Quédate tranquila, nena… Después te vamos a ver… Sí…Bien…Besos, querida.
Luis y Leandro visitaron el once “J” la noche del domingo. Lilibeth los aguardaba ansiosa.
Si bien ninguno de los tres podía sentir dolor por la muerte de la malvada abuela, una emoción rara –mezcla de pena e inquietud a la par- unía a los hermanos con la misma potencia del amor que se profesaban.
-Si estás de acuerdo, nena, Leandro y yo nos vamos a ocupar de vender los muebles y las demás cosas, ¿eh? Ah, pensamos que no te vendrían mal algunos artefactos. Esta semana te los vamos a traer. La abuela se había comprado televisión en color, licuadora, nevera, aspiradora y lavadora ultra modernos, ¿qué te parece? Lilibeth los escuchaba como atontada. Y como atontada recibió –el sábado siguiente- los cinco aparatos domésticos que habían pertenecido a la viuda de R., que en paz descanse. Su herencia visible y tangible. (La otra Lili acababa de recibirla también, aunque… ¿cómo podía darse cuenta?… ¿Quién hubiera sido capaz de darse cuenta?)
Más de dos meses transcurrieron en los almanaques hasta que la jovencita se decidió a usar esos artefactos que promocionaban en múltiples propagandas, tan novedosos y sofisticados eran. Un día superó la desagradable impresión que le causaban al recordarle a la desalmada abuela y –finalmente- empezó con la licuadora. Aquella mañana de domingo, tanto Lilibeth como su gato se hartaron de bananas con leche.
A partir de entonces comenzó a usar –también- la aspiradora…enchufó la lujosa nevera con congelador…hizo instalar el televisor con control remoto y puso en marcha la enorme lavadora. Este aparato era verdaderamente enorme: la chica tuvo que acumular varios quilos de ropa sucia para poder utilizarlo. ¿Para qué habría comprado la abuela semejante armatoste, solitaria como habitaba en su casa?
A lo largo de algunos días, Llibeth se fue acostumbrando a manejar todos los electrodomésticos heredados, tal como si hubieran sido suyos desde siempre. El que más le atraía era el televisor en color, claro. Apenas regresaba al apartamento –después de su jornada de trabajo y estudio- lo encendía y miraba programas nocturnos. Habitualmente, se quedaba dormida sin ver los finales. Era entonces el molesto zumbido de las horas sin transmisión el que hacía las veces de despertador a destiempo. En más de una ocasión, Lili se despertaba antes del amanecer a causa del “schschsch” que emitía el televisor, encendido inútilmente.
Una de esas veces –cerca de la madrugada de un sábado como otros- la jovencita tanteó el cubrecama, medio dormida, tratando de ubicar la cajita del mando a distancia que le permitía apagar la televisión sin tener que levantarse.
Al no encontrarlo se despabiló a medias. La luz platinosa que proyectaba el aparato más su chirriante sonido terminaron por despertarla totalmente. Entonces la vio y un estremecimiento le recorrió el cuerpo: la imagen del rostro de la abuela le sonreía –sin sus dientes- desde la pantalla. Aparecía y desaparecía en una serie de flashes que se apagaron –de pronto- tal como el televisor, sin que Lilibeth hubiera –siquiera- rozado el control remoto. A partir de aquel sábado, el espanto se instaló en el once “J” como un huésped favorito.
La pobre chica no se atrevía a contarle a nadie lo que estaba ocurriendo.
-¿Me estaré volviendo loca? –se preguntaba, aterrorizada. Le costaba convencerse de que todos y cada uno de los sucesos que le tocaba padecer estaban formando parte de su realidad cotidiana.
Para aliviar un poquito su callado pánico, Lilibeth decidió anotar en un cuaderno esos hechos que solamente ella conocía, tal como se habían desarrollado desde un principio.
Y anotó, entonces, entre otras muchas cosas que…
“La aspiradora no me obedece; es inútil que intente guiarla sobre los pisos en la dirección que deseo… (…) El aparato pone en acción ‘sus propios planes’, moviéndose donde se le antoja… (…) Antes de ayer, la licuadora se puso en marcha ‘por su cuenta’, mientras que yo colocaba en el vaso unos trozos de zanahoria. Resultado: dos dedos heridos. (…) La nevera me depara horrendas sorpresas. (…) Encuentro largos pelos canosos enrollados en los alimentos, aunque lo peor fue abrir la congeladora y hallar una dentadura postiza. La arrojé a la basura…(…) La desdentada imagen de la abuela continúa apareciendo y desapareciendo –de pronto- en la pantalla del televisor durante los programas nocturnos…(…) Mi gato Zambri parece percibir todo (…) se desplaza por el apartamento casi siempre erizado(…) Fija su mirada redondita aquí y allá, como si logara ver algo que yo no. (…) El único artefacto que funciona normalmente es la lavadora… (…) Voy a deshacerme de todos los demás malditos aparatos, a venderlos, a regalarlos mañana mismo… (…) Durante esta siesta dominguera, mientras me dispongo a lavar una montaña de ropa…”
(AQUÍ CONCLUYEN LAS ANOTACIONES DE LILIBETH. ABRUPTAMENTE, Y UN TRAZO DE BOLÍGRAFO AZUL SALE COMO UNA SERPENTINA DESDE EL FINAL DE ESA “A” HASTA LLEGAR AL EXTREMO INFERIOR DE LA HOJA.)
Tras un día y medio sin noticias de Lili, los hermanos se preocuparon mucho y se dirigieron a su apartamento.
Era el mediodía del martes siguiente a esa “siesta dominguera”.
Apenas arribados, Luis y Leandro se sobresaltaron: algunas vecinas cuchicheaban en el descansillo de la escalera, otra golpeaba la puerta del once “J”, mientras que el portero pasaba la mopa una y otra vez.
-No sabemos qué está pasando adentro. La señorita no atiende al teléfono, no responde al timbre ni a los gritos de llamada… Desde ayer que…
Agua jabonosa seguía fluyendo por debajo de la puerta hacia el corredor general, como un río casero.
Dieron parte a la policía. Forzaron la puerta, que estaba bien cerrada desde adentro. Luis y Leandro llamaron a Lili con desesperación. La buscaron con desesperación. Y –con desesperación- comprobaron que la muchacha no estaba allí.
El televisor en funcionamiento –pero extrañamente sin transmisión a pesar de la hora- enervaba con su zumbido.
En la cocina, “la montaña” de ropa sucia junto a la lavadora, en marcha y con la tapa levantada.
Medio enroscado a la paleta del tambor giratorio y medio colgando hacia afuera, un camisón de Lilibeth; única prenda que encontraron allí, además de una pantufla casi deshecha en el fondo del tambor.
El agua jabonosa seguía derramándose y empapando los pisos.
Más tarde, Luis ubicó a Zambri, detrás de un cajón de soda y semi-oculto por una pila de diarios viejos. El animal estaba como petrificado y con la mirada fija en un invisible punto de horror del que nadie logró despegarlo todavía. (Se lo llevó Leandro.)
El gato, único testigo.
Pero los gatos no hablan. Y la policía, las anotaciones del cuaderno de Lilibeth la parecieron las memorias de una loca que “vaya a saberse cómo se las ingenió para desaparecer sin dejar rastro”… “una loca suelta más”… “La loca del once J”… como la apodaron sus vecinos, cuando la revista para la que yo trabajo me envió a hacer esta nota.

Elsa Bonermann. ¡Socorro! (12 cuentos para caerse de miedo).  Ed. Alfaguara

Propuestas para mediadoras y para mediadores.

RECURSOS

Texto

Vamos a imitar, ahora, el trabajo que hizo Lilibeth en un cuaderno. Allí había algunas de las sensaciones que se vivieron en el once “J”. Tenía que ordenar lo que había pasado y eso es lo que hoy puedes hacer tú. Vas a leer momentos, situaciones, personajes que estaban allí, como el gato Zambri, extraños acontecimientos… Y un largo etcétera. Lilibeth se decidió a anotarlo en un cuaderno. Ahora te toca a ti. Puedes utilizar un cuaderno, como ella, unos folios, un archivo o lo que uses habitualmente. Numera los acontecimientos, según van sucediendo en la lectura. Escribe luego Verdadero (V) o Falso (F), como corresponda.

a)   Luis y Leandro se casaron y la hermana Lilibeth se quedó sola    V / F
b)   La más pequeña de los hermanos fue la que más sufrió        V / F
c)   Ninguno de los tres hermanos sintió la muerte de la abuela    V / F
d)   Una noche, Lilibeth vio la imagen de la abuela muerta. Una imagen sin dientes de su cara apareció en el televisor    V / F
e)   Lilibeth encuentra una dentadura postiza en la congeladora   V / F
f)   La historia la escribe alguien que trabaja en una revista           V / F
g)   El único testigo de las cosas que pasaron fue el gato       V / F

 Palabra magica
Hoy la palabra mágica es pesadilla.

Puedes ver, en internet, este video que nos transmite imágenes de lo que suponen las pesadillas, en los seres humanos que las padecen. También te diremos que hay profesionales que interpretan las pesadillas, si se las contamos. Es decir, que se pueden interpretar los sueños. En la siguiente página, encontrarás varias explicaciones que dan los profesionales a los sueños o a las pesadillas que tenemos. Porque todas y todos tenemos, alguna vez, ese tipo de sueños. A ver si encuentras lo que buscas y, sobre todo, que esta noche, cuando te acuestes, tengas ¡felices sueños!

Cuentame
Creemos que ha llegado el momento (para ti y para nosotros). Como lo que te hemos deseado es que, esta noche, pases felices sueños, una de las mejores maneras es recordar. A lo mejor, si recuerdas antiguas noches en que has tenido pesadillas, podrás escribirlo. Es una cuestión de memoria y, diciéndolo, puede que te liberes de esa horrible pesadilla que se te ha repetido. Así pues, haz ese ejercicio del recuerdo y cuéntanos aquella o aquellas terribles noches.

De todas las maneras, también es bueno contar los malos momentos a las personas que te quieren: familia, amigas o amigos, médicos que conozcas y gente que te puede ayudar. No te olvides de ellos o de ellas y todo en tus días y en tus noches ira por muy buen camino. ¡Mucha suerte!

 vNq6

Elsa Bonermann
Nació el 20 de febrero de 1952, en el barrio de Parque de los Patricios, en Buenos Aires (Argentina) y murió el 24 de mayo de 2013 en la misma ciudad.
Escritora vocacional pues ya desde pequeña tenía claro que quería serlo. Licenciada en Letras. Su literatura aunó inteligencia y audacia, aportando una fantasía sin límites, en historias de amor, de miedo o de terror. Escribió cuentos irreverentes, políticamente incorrectos para la época.
Ha recibido varios premios.

Nuestro observatorio

Se pueden consultar más datos biográficos sobre la autora en Imaginaria.

Bibliografía

Ofrecemos, a continuación, una relación  de libros tomada también de la página web de Imaginaria.