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Los Cuadernos de Preguntas. Textos 16-18 años (Época 2)

29 Ene

Los Fundamentales de Canal Lector presenta como actividad complementaria a los 36 textos publicados de la época segunda, unos Cuadernos de preguntas sobre las lecturas ya realizadas. Al final de cada Cuaderno se encuentran las soluciones.

1 De puro distraídoMario Benedetti.
En la siguiente página, encontrarás las cosas, las acciones, la vida, la gente que me gusta, como titula esta página el autor.

En las imágenes, va apareciendo, poco a poco, página a página, la forma de vida con la que está de acuerdo Benedetti. Rescatamos algunas palabras clave, es decir: las más significativas o informativas sobre su contenido. Haremos, así, un “diccionario” de palabras usadas por Mario Benedetti. El paso que tienes que dar ahora es unir la palabra usada por el autor a su significado correcto. De más está decir que puedes consultar tu diccionario, para conseguirlo. Otorgaremos 15 puntos a quien consiga ese “diccionario”. Sólo te faltará poner esas palabras en una clasificación propia, donde vayas otorgando el número de importancia que les concedes en tu vida personal.

1 Vibrar
2 Respeto
3 Justicia
4 Tener sensibilidad
5 Coraje
6 Esperanza

a) Dar a cada uno lo que le corresponde
b) Estado de animo donde es posible lo que esperamos
c) Atención, consideración
d) Valor, decisión, esfuerzo
e) Conmoverse con algo, afectar
f) Dejarse llevar de la compasión, la humanidad, la ternura

2 Arroyuelo sin nombre. Miguel de Unamuno.
Ofrecemos esta página que sigue, asumiendo la dificultad conceptual para lectoras y lectores de 16 a 18 años.

Puede esta poesía, quizá, ser un motivo de reflexión sobre las cosas, personas, situaciones, acontecimientos de los que partimos y ahora nos rodean.  Aquí, el último testimonio de Don Miguel de Unamuno, insistiendo en aquella famosa frase del escritor: “vencer no es convencer”, referida a la contienda española.

Como temas interesantes, podemos organizar un coloquio sobre la Literatura hoy. Escritoras y escritores que conocemos. Libros de poesía que hemos leído, libros o páginas que tenemos o hemos visitado. ¿Eres aficionada o aficionado a la poesía? ¿Con qué genero nos sentimos más identificados? ¿Es quizá la novela lo que prefieres para leer? ¿Qué lugar te gusta como sala de lectura: tu casa, la biblioteca, el lugar donde vayas de vacaciones…?

Si tuvieras que recomendar algo que te parezca muy interesante, ¿qué recomendarías como lectura? Y si no fuera la lectura, ¿qué tipo de actividades prefieres en una vida como la tuya?

Si te tomas el trabajo de escribir tus respuestas a estas preguntas,  tienes 10 puntos garantizados. ¡10 Puntos! Que tengas mucha suerte.

3 El menino Ricardo Lísias.
Texto tomado del libro libro Manta de estrellas, publicado por OQO Editora.

Sabes que la acción se desarrolla en Brasil y también que allí se habla portugués. Menino es una palabra portuguesa que significa niño. Si había algo importantísimo para aquel menino, eso era primero comer. Vivir. Luego, aprender a leer y escribir. Una aventura maravillosa que le permitiría escribir a mamá. Sólo imaginamos las clases que le podrías dar tú, con lo que ya sabes. Hay, en las primeras líneas de este gran texto, un adverbio que se repite constantemente. Sabes que el adverbio es una palabra invariable cuya función consiste en complementar la significación del verbo, sea un adjetivo o de otro adverbio. Pero ¿qué clase de adverbio es? Si tu repuesta es correcta ganarás unos estupendos 7 puntos. Sí, 7 puntos.

Elige entre los siguientes tipos:

1) Es un adverbio de lugar (aquí, allí, debajo, lejos, etc.)
2) Es un adverbio de tiempo (hoy, pronto, ayer, todavía, etc.)
3) Es un adverbio de negación (jamás, nunca, no, etc.)

Y ahora es cuando vas a demostrar tus capacidades de profesora o de profesor. Te hace falta una cosa, eso sí. Tienes que tener suficiente capacidad de imaginar para dar forma (cara, cuerpo, altura, color del pelo, esas manos que querían aprender a escribir, sus ojos, que te están mirando como a lo más importante que ha visto nunca) y ese mensaje que tanto desea. No puedes fallar. El menino ha conseguido, con mucho esfuerzo, cosas difíciles. Tu pregunta, la misma que él te hará, casi seguro es: ¿cómo puedo escribir a mamá?

Ahora, por 10 hermosos puntos, quizá los 10 puntos más bonitos de estos momentos, dile al menino lo que hay que poner en una carta. ¿Cómo empezar? ¿Cómo se puede tratar a mamá? ¿Qué cosas le gustará leer de ti? ¿Cuánto la quieres? ¿Cuándo va a venir? Y tantas otras cosas que, con todo el cariño y la ilusión recibirá alguien que, a pesar de la distancia, te sigue queriendo como a nadie.

4 Apunte de paisaje. José Hierro
El libro a que pertenece este texto es: Antología poética, de la editorial Cátedra.

¿Te atreverías a realizar tú un apunte de paisaje? Sí. ¿Por qué no? Es hoy un día bueno para demostrarte a ti misma o a ti mismo que llevas dentro la poesía, las imágenes, el momento del día, de ese mes que corre en el calendario del año. De ese año en el que han pasado tantas cosas que te han llamado, te han dicho que han llegado. De esas palabras que recuerdas. De esa gente que te ha hablado, que ha reído contigo… Son tantas, tantas que es posible que sólo el silencio y la soledad te permitan volver a ellas. A ese recuerdo vivo que oíste en el principio de una noche que se preveía larga. Muy larga. Con aquella música que te envolvía. Quizá te resulte difícil acortar esas líneas que comienzan a aparecer en el papel o en tu ordenador. Ese del que no te puedes separar, porque sólo él te permite escribir tu mente, tu corazón, tus recuerdos e ilusiones. No importa. La poesía, la gran poesía, como la de José Hierro, es algo que necesita de un tiempo del que, a lo mejor, no has podido disponer. Quizá te resulte necesario recurrir a algo en lo que te mueves fantásticamente. La prosa. Fíjate en la definición de prosa que da la RAE: Estructura o forma que toma naturalmente el lenguaje para expresar los conceptos, y no está sujeta, como el verso, a medida y cadencia determinadas. Y para ese texto que nos enviarás y por el que obtendrás 15 puntos, te sugerimos que sobrevueles un territorio que conoces. El de los adverbios. En cuanto repases las clases de adverbios que hay, empezarán a aparecer respuestas para escribir tu texto: el lugar, el tiempo, el modo, la cantidad, la afirmación, la negación, la duda.

Como sugerencia, fíjate en las palabras y momentos que ha elegido el poeta: nubes, sol, ciruelos, primavera, abril, atardecer, viento, lago, ciudad, cemento, navega, olvido, noche, sueño, nunca. Lo más importante es tener una idea. Ese pensamiento sobre el que quieres escribir. Fue, es o será algo importante y que te interesa. Suerte y ojalá te guste lo que has escrito. Nadie mejor que tú lo sabe.

5 Las doce en el reloj. Jorge Guillén.
El poema está tomado del libro de Dámaso Alonso Poetas españoles contemporáneos. Editorial Gredos.

Hacemos una relectura rápida del poema de Guillén. Nos vamos fijando, con espíritu buscador, en el concepto (es decir: un pensamiento expresado con palabras) que Jorge Guillén emplea del tiempo. No el tiempo meteorológico, ese que todos los días observamos en los medios de comunicación, para saber cómo va a estar el día de mañana. Nos referimos a ese tiempo que la Academia define como “Magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro. Su unidad en el Sistema Internacional es el segundo”. Y ahora, vamos a brujulear por las palabras. Lo fundamental es conocer sus significados, de forma precisa. Ellas nos van a dar la posibilidad de decir correctamente lo que pensamos.

Te presentamos, ahora, un listado de palabras y una relación de significados. La prueba, valorada en 15 puntos, sí, 15 espléndidos puntos, consiste en relacionar, de forma correcta, la palabra con su significado. Como ayuda, puedes utilizar un buen diccionario.

1) Mediodía
2) Quinquenal
3) Año bisiesto
4) Tris
5) Cuarentena
6) En un santiamén
7) Lapso
8) Cronometrado

a) Cada quince años
b) Porción muy pequeña de tiempo
c) Como un cronómetro. Con puntualidad absoluta
d) Tiempo que transcurre entre el principio y el fin de una acción
e) Momento en que está el sol en el punto más alto de su elevación
f) En un instante
g) Tiempo de cuarenta días, meses o años

6  El faraón Tutankamón. Phlippe Nessmann.
El libro donde está recogido es Bajo la arena de Egipto, publicado por la editorial Bambú.

Hoy nos adentraremos en un interesante trabajo, con el que pretendemos conseguir que empieces (o quizá continúes, porque ya lo has hecho o lo haces), a ser una lectora o un lector competente, que recomiende buenas lecturas. Hemos incluido el siguiente enlace , con la advertencia del error que se comete en la palabra SINOPSIS, que no tiene por qué llevar tilde en la letra O.

Lo que sí nos puede resultar muy útil, porque es el sistema universal que se emplea en las recomendaciones de libros, tanto las profesionales como las personales, es fijarnos en los apartados que lleva esa recomendación:

Sinopsis: Exposición general de la materia o asunto de que trata el libro que has leído o la página que has visitado. Presentamos esto de forma no pormenorizada, con excesivo detalle, sino en sus líneas esenciales.

Deberemos incluir, también, una serie de campos o centros de interés. Los fundamentales son:

Autor o autora.
Editorial que lo ha publicado o dirección de la página web de donde lo hemos tomado o que hemos leído. Si el libro o página está ilustrado, nombre de la ilustradora o del ilustrador.

Y ahora, la redacción del asunto más importante. Si quieres convertirte en alguien que recomienda, tendrás que escribir tu OPINIÓN PERSONAL.

Realiza ahora una ficha con todos estos campos del último libro que has leído o página que has visitado recibirás la gran suma de 25 puntos. Sí, 25, por tu trabajo bien hecho. ¡Suerte y que lo consigas!

Soluciones del Cuaderno de Preguntas 16-18 años
1 Las respuestas  correctas son: 1-e; 2-c; 3-a; 4-f; 5-d; 6-b
3 La respuesta correcta para los 7 puntos: El adverbio de negación no.
5 Las respuestas correctas son: 1-e; 2-a; 3-h; 4-b; 5-g; 6-f; 7-d; 8-c

El faraón Tutankamón . Philippe Nessmann. Editorial Bambú (Recomendado: 16-18 años)

8 Ene

bajolarenadeegipto

“¿Cómo es la vida de un faraón?
Sólo tengo diecisiete años, de modo que no lo sé todo, pero puedo contar la infancia de un faraón.
Unos días después de mi coronación, el divino padre vino a mi encuentro y anunció: “La ciudad de Atón es la capital del doble país. Debemos regresar y vivir allí.”
Al comienzo, me aliviaba que él tomara las decisiones en mi lugar. ¿Cómo habría podido, tan joven, gestionar a solas el más poderoso país del mundo?
Regresé pues a la ciudad de Atón, luego a la escuela donde como por arte de magia, Nakhti nunca más me riñó. Por otra parte, yo no le daba ocasión de hacerlo: procuré no pronunciar las palabras que ensucian la boca –en público al menos-.
El escriba de los dedos ágiles me enseñó la geografía de mi reino, país de arena atravesado por el Nilo, fuente de toda vida. Me enseñó a calcular la cantidad de trigo producida por un campo en función de la altura de las crecidas, y la cantidad que se tomaba en forma de impuesto. Me enseñó el funcionamiento del Estado, “Estado con tres cabezas” decía rascándose la suya: el ejército, que mantiene el orden; los sacerdotes, que se cuidan de las relaciones con los dioses y yo, el faraón, que lo dirige todo.
En el año 4 de mi reinado, el divino padre me confió un problema que le preocupaba: “Majestad, me dijo, debo hablaros de los antiguos dioses. Akenatón quiso suprimirlos pero fracasó. Sus sacerdotes siguen siendo poderosos y el pueblo no deja de venerarlos. Para levantar el país, necesitamos el sostén de todo el mundo. He aquí lo que os propongo…”
Le escuché largo rato y acepté su proposición. Así fue cómo, a los trece años, para mostrar mi afecto por todos los dioses y, sobre todo, por el mayor de todos ellos, Amón, cambié de nombre: de Tutankatón, que significa “imagen viva del dios Atón”, me convertí en Tutankamón, “la imagen viva del dios Amón”. Abandoné igualmente la ciudad de Atón para instalarme en Tebas, donde hice que se abrieran de nuevo los antiguos templos, invadidos ya por las malas hierbas.
En esa ciudad acabé de aprender mi oficio de faraón.
Actualmente, cada mañana, después del aseo real, el divino padre me lee los despachos del día. El rey del Karaduniash me testimonia su fidelidad: pensar en responderle rápidamente. El arquitecto del templo de Faras me pregunta si iré a inaugurarlo: decirle que sí (tomo, cada vez más, solo mis decisiones). El general Horemheb anuncia que ha puesto de nuevo en orden la administración real. Excelente noticia, aunque su método dé que pensar: a los funcionarios corruptos se les corta la nariz…
Por la tarde, para relajarme, voy a veces a cazar patos en compañía de Ankhsenpaatón, la princesa con la que antaño iba a la escuela. Rebautizada como Ankhsentamón, se ha convertido en una hermosísima joven. Mi mujer.”
El otro día, unos servidores bajaron mi trono hasta el gran patio de palacio. A pesar del asfixiante calor, sería más práctico así.
Me senté en él vestido de gala: la túnica de lino plisado con la cola de jirafa, unas sandalias cubiertas de cuentas y la corona azul con la cabeza de cobra. En una mano llevaba el cetro y el látigo real; en la otra, la cruz ankh, símbolo de vida eterna.
Con un imperceptible movimiento de cabeza, di la orden de partida.
Al son de las trompetas, el virrey de Nubia entró en el patio acompañado por numerosos príncipes vestidos de leopardo y plumas de avestruz. Se arrodillaron a mis pies, con la cabeza gacha y los brazos al aire, en señal de respeto.
-¡Levantaos! –les ordené.
Obedecieron.
Unos servidores entraron entonces en el patio, depositando ante mí escudos cubiertos de pieles de felino, un magnífico taburete plegable de ébano con almohadones de pieles, un carro chapado en oro, copas llenas de piedras preciosas, bolsas, bolsas y bolsas de polvo de oro…
Mientras aquellos maravillosos regalos iban amontonándose, sentí que nacía en mí una gran alegría. Los artesanos de Nubia habían realizado un trabajo fabuloso y el virrey Huy, que había recogido los objetos y me los había traído, también.
Un segundo carro tirado por caballos entró en el patio. En él iba una hermosa princesa negra. La seguía un esclavo, con una palma en la mano para protegerla del sol. Tras la ceremonia, la princesa se quedaría en Tebas: formaba parte de los regalos.
Eché una ojeada a la tribuna donde se encontraban los más eminentes miembros de la corte. Encontré la mirada de Ankhsentamón, mi amada esposa, y le dirigí un pequeño guiño que significaba: “No te preocupes, amor mío, esta princesa se alojará en mi harén, pues es la tradición, pero no en mi corazón porque te amo a ti”. Ella me respondió con otro guiño cómplice.
De pronto, unos gritos roncos. En la entrada del patio, un rebaño de bueyes bien cebados, con inmensos cuernos curvos. ¡Monstruosamente impresionante! Pero no tanto como la interminable bestezuela que cerraba el cortejo: con un cuello largo que estuvo a punto de no cruzar el porche, torpe y atemorizada, avanzaba una jirafa.
Me levanté y di un paso hacia el virrey, que se arrodilló.
-Virrey Huy –declaré con voz firme y solemne-, para agradecerte tu fidelidad, he aquí algunos regalos en justa compensación.
Un servidor egipcio me acercó una bandeja llena de collares de oro. Mientras los ponía, uno a uno, en el cuello del virrey, yo buscaba con la mirada a un hombre en la tribuna oficial. ¿Dónde estaba? ¡Ah!, allí. El divino padre Ay inclinó la cabeza, como diciéndome: “Lo estáis haciendo muy bien, Majestad. ¡Estoy orgulloso de vos!” Aquello me caldeó aún más el corazón.
Sé que estoy ahora a la altura de mi función. Durante ocho años, he escuchado mucho, mirado mucho, aprendido mucho. Con la ayuda del divino padre y del conjunto de los dioses, he enderezado la situación del reino. Las fronteras están ya consolidadas, los países aliados tranquilos, los campos verdean, los campesinos son felices y los sacerdotes se han tranquilizado. El Doble País ha recuperado su grandeza de antaño y esto sólo está empezando.
Soy un buen rey y me convertiré en un grandísimo rey, de los que reinan por mucho tiempo, de los que aniquilan a sus enemigos, de los que bautizan templos y dan confianza a su pueblo. Lo haré tan bien que seré recordado eternamente.
Mi imagen aparecerá en los monumentos y jamás, jamás de los jamases, mi nombre desaparecerá.

Bajo la arena de Egipto. Philippe Nessmann. Editorial Bambú.

Propuestas para mediadoras y para mediadores.

RECURSOS

Texto
Con la lectura de este texto, antes de empezar lo que realmente se convierte en una gran novela, entramos en la vida y el mundo de aquel faraón, base de la historia del pueblo egipcio: Tutankamón. Conocemos la vida de su infancia, como nos dice el autor, poniendo las palabras del faraón, con sólo diecisiete años. Quizá puede ser un buen aporte, por lo que conllevan las imágenes comentadas, la visión de este documental sobre Egipto, una de las grandes civilizaciones.

Palabra magica
Hoy la palabra mágica es Nombre. El final del texto reproduce (no sabemos si es literatura o realmente las grabó en la piedra) las palabras de Tutankamón:
“Mi imagen aparecerá en los monumentos y jamás, jamás de los jamases, mi nombre desaparecerá”.

Hoy vamos a trabajar con palabras. Como si fuéramos dignos descendientes de los constructores de grandes monumentos, pensaremos en palabras, nombres enigmáticos, difíciles de comprender su significado. Sabemos lo que el diccionario de la RAE define como enigmático: Dicho o cosa que no se alcanza a comprender, o que difícilmente puede entenderse o interpretarse.

Empezaremos por lo conocido y, luego, nos adentraremos en la magia de lo desconocido, en lo enigmático, en lo que tú consigas.

El entrenamiento con palabras consiste en que descubras, con el plano que ofrecemos, qué forma verbal son cinco palabras. No es difícil. A lo mejor, no necesitas ni el plano del tesoro, porque te sabes a qué forma del verbo ser corresponden las cinco palabras. Hay que indicar: persona (yo, tú, él/ella, nosotros/nosotras, vosotros/vosotras, ellos/ellas); forma (simple o compuesta); el tiempo (presente, pretérito, futuro) y el modo (indicativo o subjuntivo).

Por ejemplo: yo fuere es la primera persona del futuro de subjuntivo del verbo ser. Más adelante, tienes el plano del secreto. Seguro que te resultará más fácil que el trabajo que tuvieron que realizar los egiptólogos, para descubrir todo lo que en Egipto existía. Esta página nos lo muestra.

Y ahora sí que te toca a ti. Estas son las cinco palabras:

Siendo  Fueseis  Éramos   Serías    Sois

Y este es el plano del secreto
Cuentame

Bueno. Pues ya sabemos algo más de aquel hombre que fue Tutankamón. Hemos supuesto que el personaje es tan atractivo y el libro que hemos comentado tan interesante, que nos hemos centrado en hablar de él lo más que hemos podido. Pero pensamos que, a lo mejor, no te atraen demasiado la vida, los personajes o las obras del antiguo Egipto.

A esta otra página que te presentamos no le pondrás ningún pero, porque te proporciona una importante cantidad de libros que nos ofrecen personajes importantes y de fama mundial. Van desde Tintín hasta Bruce Springsteen, Federico García Lorca, el grupo ACDC, Bob Dylan, y un extenso surtido, hasta 78 libros de personajes o grupos importantes.

A propósito. Si te dijeran, imagínatelo, que has sido tú la nominada o el nominado para elegir los tres libros con el tema que más te apetezca, con los autores o autoras que más te gusten, ¿cuáles elegirías? Pero atención. ¡Sólo tienes unos días para pensarlo! Ponemos una fecha final imaginaria. Por ejemplo, el 23 de abril del presente año. Ya sabes que es el día mundial del libro. Seguro que esa fecha no se te olvida.

 

Autor

Philippe Nessmann

Nació en 1967 en Francia. Estudió ingeniería e historia del arte. Le gustan mucho las ciencias, la historia y la escritura. Trabajó como periodista y la mayoría de sus libros tienen como telón de fondo las ciencias y la historia.

Nuestro observatorio

Más datos biográficos del escritor en Ricochet

Bibliografía

Ofrecemos, a continuación, una relación de libros tomada de Canal Lector